El incendio ocurrido en un bar de la estación de esquí Crans-Montana, en Suiza, que dejó unos 40 muertos en la noche de Año Nuevo, se inscribe en una larga y trágica lista de siniestros en discotecas y locales de diversión que han resultado particularmente mortíferos a lo largo de las décadas.
Desde 1970, al menos 21 incendios que dejaron 40 o más víctimas mortales han arrasado discotecas y clubes nocturnos en todo el mundo. Algunos de los más devastadores han ocurrido en países como Estados Unidos, España, Canadá, Irlanda, China, Filipinas, Argentina y Venezuela, entre otros.
El incendio más mortal de este tipo se registró el 28 de noviembre de 1942 en el club "Cocoanut Grove" de Boston (Massachusetts), donde fallecieron 492 personas, convirtiéndolo en el peor siniestro de este tipo en la historia.
Otros episodios trágicos incluyen el incendio de 2025 en la discoteca "Pulse" de Macedonia del Norte, que dejó 63 muertos; el de 2015 en una discoteca de Bucarest, Rumania, con 64 víctimas; y el de 2013 en una discoteca de Santa Maria, Brasil, con 242 muertos y más de 600 heridos.
Los incendios en estos locales suelen estar vinculados a la utilización de artefactos pirotécnicos, fuegos artificiales y otros elementos inflamables dentro de espacios cerrados y abarrotados de gente. La falta de medidas de seguridad adecuadas, salidas de emergencia insuficientes y la rápida propagación de las llamas han sido factores determinantes en estas tragedias.
Lamentablemente, a pesar de los precedentes, los incendios mortales en discotecas y clubes nocturnos siguen ocurriendo con demasiada frecuencia alrededor del mundo, cobrándose cientos de vidas inocentes. Estas tragedias ponen de manifiesto la necesidad urgente de reforzar los controles de seguridad y las normas de prevención de incendios en este tipo de establecimientos, con el fin de evitar que sigan produciéndose desastres tan devastadores.











