La plataforma de streaming Kick ha logrado superar a Twitch en audiencia, consolidándose como la nueva dominadora del mercado. Después de años de crecimiento exponencial, Twitch ha entrado en un ciclo de declive que parece imparable, mientras que Kick ha aprovechado sus debilidades para atraer a los streamers más populares y ofrecer una experiencia más atractiva para los usuarios.
El 2025 ha sido un año clave en el sector de la creación de contenido online. Mientras que Twitch, que marcó un antes y un después en el mundo del streaming, ha visto cómo su audiencia no deja de caer, Kick ha sabido posicionarse como la alternativa más sólida.
La pandemia del COVID-19 fue un momento de auge para Twitch, que se convirtió en uno de los pilares del sector dominado hasta entonces por YouTube. El confinamiento y la necesidad de entretenimiento en casa impulsaron el crecimiento de la plataforma, que vio cómo streamers de todo tipo, incluyendo incluso a celebridades ajenas al mundo de la creación de contenido, se unían a su ecosistema.
Sin embargo, esta "burbuja" tenía que explotar en algún momento, y así ha sido. Desde 2022, Twitch ha entrado en un ciclo de declive del que parece complicado salir. La caída de audiencia ha llevado a que muchos streamers tengan que abandonar la plataforma, lo que a su vez empeora aún más las condiciones para quienes permanecen. Es una "pescadilla que se muerde la cola" de la que Twitch no logra escapar.
Ante esta situación, Kick ha sabido aprovechar las debilidades de su rival. Por un lado, ha logrado atraer a algunos de los streamers más grandes del mundo, ofreciéndoles mejores condiciones que las de Twitch. Nombres como Adin Ross, xQc, Amouranth, WestCOL, Davo o La Cobra han sido captados por Kick.
Además, Kick también ha sabido explotar otro de los puntos débiles de Twitch: los anuncios. Los usuarios de la plataforma líder se quejan cada vez más del excesivo uso de publicidad, algo que Kick ha sabido evitar, ofreciendo una experiencia de streaming sin anuncios.
Estos factores, sumados a una estrategia acertada de posicionamiento y crecimiento, han permitido a Kick consolidarse como la nueva plataforma dominante en el mercado del streaming de contenidos. Los números hablan por sí solos: mientras Twitch ve cómo su audiencia no deja de caer, Kick ha experimentado un espectacular aumento de espectadores en apenas tres años.
La competencia en el sector de la creación de contenido online es cada vez más feroz, y Kick ha demostrado ser capaz de plantar cara al gigante Twitch. La caída de este último parece imparable, y todo apunta a que Kick se ha convertido en la nueva reina del streaming.









