Las más altas autoridades militares de Colombia acudieron de manera urgente al departamento de Norte de Santander, en la convulsionada región del Catatumbo, para liderar una verificación operacional del dispositivo de seguridad desplegado en la zona y ordenar el refuerzo del control territorial.
Según informó un oficial, el objetivo de la visita fue evaluar las acciones en curso y priorizar la protección de la población civil afectada por los enfrentamientos entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el Frente 33, que se han entronizado en la región desde hace casi un año.
"Vamos a tomar las medidas que correspondan para poder proteger la población civil", sentenció el alto mando militar, quien además detalló que ya hay tropas en movimiento y que cuentan con el apoyo de la Policía Nacional, de la Fuerza Aérea Colombiana y del Ejército para poder estabilizar la situación y garantizar sacar del sector a los actores armados.
Las autoridades locales han denunciado que ya más de mil personas han resultado desplazadas de sus hogares por la violencia en el Catatumbo, mientras que otros miles se encuentran confinados en sus comunidades, imposibilitados de movilizarse por los constantes enfrentamientos.
La visita de la cúpula militar se produce en un momento de extrema tensión en la región, donde los combates entre el ELN y el Frente 33 han generado una grave crisis humanitaria. Las fuerzas de seguridad han desplegado un importante operativo para tratar de controlar la situación y proteger a la población civil, que ha sido la principal víctima de estos enfrentamientos.
Según los reportes, los enfrentamientos en el Catatumbo se remontan a casi un año atrás, cuando el ELN y el Frente 33 iniciaron una disputa por el control de corredores estratégicos para el narcotráfico y otras actividades ilegales. Desde entonces, la violencia no ha cesado, provocando el desplazamiento forzado de miles de personas y confinando a otras tantas en sus comunidades.
La visita de la cúpula militar a la zona busca dar una respuesta contundente a esta crisis y restablecer el control del Estado en la región. Las autoridades han prometido tomar "las medidas que correspondan" para proteger a la población civil y sacar a los grupos armados ilegales del territorio. Sin embargo, la complejidad del conflicto en el Catatumbo plantea enormes desafíos que requerirán de un esfuerzo sostenido y coordinado de las fuerzas de seguridad.












