En las celebraciones de Año Nuevo 2026 en Italia, la peligrosa tradición de la pirotecnia ilegal dejó un saldo preocupante: al menos 770 incendios, un muerto y decenas de heridos en todo el país. Las ciudades más afectadas fueron Nápoles, Roma y Milán.
Según un reporte de los servicios de seguridad pública, la mayor concentración de siniestros se localizó en las regiones del norte de Italia. Emilia-Romaña y Lombardía encabezaron la lista con 114 y 113 intervenciones de bomberos, respectivamente. Otras zonas como el Véneto y Trentino-Alto Adigio sumaron 77 intervenciones.
En el centro del país, Toscana registró 69 incendios, mientras que en el sur, Campania reportó la misma cantidad. Otras regiones con cifras relevantes fueron Apulia (68), Piamonte (63) y Lacio (61). En contraste, Umbría solo reportó 3 casos y Calabria 6.
La ciudad de Nápoles fue el epicentro de las lesiones personales, con 57 heridos, incluidos 11 menores de edad. En Roma y sus alrededores, 42 personas resultaron heridas, y una de ellas falleció tras desangrarse por la explosión de un petardo en su mano. Otras ciudades importantes también reportaron incidentes, como Milán, Turín y Reggio Emilia.
Si bien las cifras de este 2026 muestran una disminución respecto al año anterior, cuando se contabilizaron 882 incendios, el problema de la fabricación y comercialización ilegal de productos pirotécnicos sigue presente, a pesar del incremento en los operativos de seguridad.
A fines de noviembre de 2025, en una de las acciones más destacadas, la policía incautó en Catania, Sicilia, más de 1.500 dispositivos pirotécnicos ilegales de alta peligrosidad, con una carga de más de 255 kilogramos de material explosivo, evidenciando la escala del mercado negro que alimenta estos incidentes cada fin de año.












