Una violenta explosión y posterior incendio devastaron el bar Le Constellation en la lujosa estación de esquí suiza de Crans-Montana durante las celebraciones de Año Nuevo, dejando un saldo preliminar de al menos 40 muertos y más de 100 heridos.
Según las primeras informaciones, la detonación se produjo en el sótano del establecimiento alrededor de la 1:30 de la madrugada, desencadenando el voraz incendio que consumió rápidamente el local, que podía albergar hasta 400 personas.
"Estamos viendo a muchos heridos y muchos muertos", señaló un portavoz de la Policía del cantón del Valais, que descartó por el momento que se trate de un ataque terrorista. Las autoridades han habilitado una línea telefónica de ayuda para las familias de las posibles víctimas.
Según reportes, la manipulación de artefactos pirotécnicos podría estar detrás de la tragedia, aunque esta hipótesis se maneja aún con cautela. Un médico de la compañía suiza de rescate aéreo Rega hizo un llamamiento a la población para "mostrar solidaridad evitando actividades de riesgo" en esta fecha.
La zona ha sido completamente acordonada y se ha impuesto una zona de exclusión aérea sobre Crans-Montana mientras las autoridades investigan las causas exactas de la explosión y el incendio posterior. Diversos hospitales de la Suiza francófona han sido movilizados para atender a las numerosas personas con graves quemaduras.
Testigos y autoridades coinciden en que se trata de una "gran catástrofe", potencialmente comparable en número de víctimas al accidente de autobús en un túnel de Sierre en 2012, en el que murieron 28 personas. La tragedia ha conmocionado a la comunidad local y a todo el país, que se encuentra en shock por este terrible suceso durante las celebraciones de Año Nuevo.












