En un nuevo golpe a la economía de los colombianos, los precios de la gasolina corriente y el ACPM (diésel) han experimentado incrementos históricos a nivel nacional. Según datos oficiales, el aumento promedio fue de $90 por galón para la gasolina y de $99 por galón para el ACPM.
Este alza en los combustibles se produce en un momento de alta inflación y encarecimiento generalizado de los productos y servicios en el país. Los expertos atribuyen estos aumentos a diversos factores, entre ellos la volatilidad de los precios internacionales del petróleo, los ajustes en los impuestos y las márgenes de refinación y distribución.
"Es una situación realmente complicada para los consumidores, que ya vienen sufriendo el impacto de la inflación en sus bolsillos. Lamentablemente, no vemos una solución a corto plazo, pues los precios internacionales siguen en niveles elevados", comentó un analista del sector energético.
Las alzas registradas representan un nuevo golpe a la economía familiar, justo cuando muchos hogares aún se recuperan de los efectos de la pandemia. Conductores, transportadores y diversos sectores productivos tendrán que ajustar sus presupuestos para hacer frente a estos mayores costos de los combustibles.
Ante esta situación, el Gobierno ha anunciado que evaluará posibles medidas de alivio, como ajustes en los impuestos o la ampliación de subsidios. Sin embargo, expertos advierten que las opciones son limitadas y que se requerirán esfuerzos coordinados entre el sector público y privado para mitigar el impacto en los consumidores.
"Estamos ante una coyuntura muy compleja que pone a prueba la capacidad del Gobierno y de toda la sociedad para encontrar soluciones que protejan el bolsillo de los colombianos. Es un reto que exige respuestas integrales y a largo plazo", concluyó el analista.








