Panamá ha descartado que el Clan del Golfo, el cartel de narcotráfico más grande de Colombia, tenga una presencia permanente en su territorio fronterizo. Sin embargo, las autoridades panameñas reconocen una creciente "presión" de grupos criminales colombianos en la zona.
El ministro de Seguridad de Panamá, Frank Ábrego, afirmó que esta organización "no tiene presencia permanente en ningún lugar de la República de Panamá". No obstante, admitió que los criminales "sí han estado avanzando alrededor" de los puestos de control binacionales compartidos entre el ejército colombiano y la policía panameña.
El Clan del Golfo, designado como organización terrorista por Estados Unidos, ha sido vinculado al contrabando de drogas hacia ese país y Europa, así como a la minería ilegal y el tráfico de migrantes en la inhóspita selva colombo-panameña del Darién. Incluso se ha reportado que estaría detrás de la colocación de minas antipersonas cerca de los puestos de control en esa zona.
Según el informe presentado por el ministro Ábrego, el año 2022 fue "particularmente desafiante" para Panamá debido a la "sobreproducción de drogas en la región", donde Colombia ha registrado un fuerte incremento en la oferta de cocaína. Esto, a su vez, ha generado "una mayor presión de las estructuras criminales sobre nuestras fronteras, las rutas y comunidades aledañas".
Sin embargo, Ábrego enfatizó que el país "no ha cedido terreno al crimen organizado" y que este año incautaron 118,6 toneladas de drogas, incluido un decomiso récord de 13.500 kilos en noviembre pasado, con la cooperación de Estados Unidos y Colombia.
Por su parte, el gobierno colombiano y el Clan del Golfo acordaron el 5 de diciembre en Catar continuar conversaciones para lograr el desarme de este grupo y la pacificación de los territorios que controla.
La situación en la frontera entre Panamá y Colombia sigue siendo un desafío constante, con la presencia de grupos criminales que amenazan la seguridad de la región. Las autoridades de ambos países trabajan de manera coordinada para hacer frente a esta problemática y mantener el control de sus territorios.











