Un colectivo de mujeres diversas de Perú, con diferentes trayectorias, tendencias políticas, territorios y experiencias, se han unido en una sola voz con el objetivo común de rehabilitar la esperanza en la construcción del país. Este grupo se ha comprometido a convocar a un diálogo abierto y a tejer lazos para contribuir a un proyecto democrático que impida que el autoritarismo y la corrupción se apoderen de las instituciones.
La iniciativa surge en un momento crucial para Perú, donde los peruanos se encuentran definiendo sus propósitos para el año que inicia, enfocados en temas como la salud, el trabajo, el bienestar y la seguridad en las calles. Sin embargo, la autora del artículo, la médica, investigadora y doctora en Salud Pública Magaly Blas Blas, plantea que el principal desafío para el 2026 debe ser la construcción de políticas públicas basadas en la evidencia científica y técnica, y no en ideologías o intereses particulares.
Blas Blas señala que en el último año, Perú ha vivido una "inflación legislativa" donde la desinformación, las economías ilegales, los conflictos de interés y las decisiones sustentadas más en ideologías que en evidencia han marcado la agenda. Esto ha generado situaciones críticas, como el desabastecimiento de medicamentos esenciales, y ha debilitado la gestión pública debido a la inestabilidad en el Ejecutivo y la ausencia de una carrera pública meritocrática.
En este contexto, el colectivo de mujeres diversas se ha levantado en voz unida, comprometiéndose a convocar a un diálogo abierto y a tejer lazos para contribuir a un proyecto democrático que impida que el autoritarismo y la corrupción se apoderen de las instituciones. Su objetivo es rehabilitar la esperanza en la construcción de un país más justo y eficiente, donde la evidencia científica y técnica sea la columna vertebral de las decisiones en política pública.
La autora concluye que, para el 2026, el principal desafío es entender que la racionalidad técnica no es opcional, sino la única base para construir un sistema de salud y, en general, un país, más justo y eficiente. "Menos intuición y más ciencia: ese es el único brindis que garantiza un futuro mejor", afirma Blas Blas.











