A partir del 1 de enero de 2026, Argentina implementará un nuevo esquema de bandas cambiarias que dejará atrás el ajuste mensual fijo y pasará a actualizarse en función de la inflación oficial, con el objetivo de evitar una mayor apreciación del peso y corregir el atraso del dólar.
La medida, que busca abandonar el uso del tipo de cambio como ancla de precios, permitirá una dinámica más acorde a las condiciones macroeconómicas, según señalaron analistas consultados por la Agencia Noticias Argentinas.
Bajo el nuevo sistema, las bandas cambiarias ya no se moverán al 1% mensual, sino que se ajustarán en base a la inflación medida por el INDEC con dos meses de rezago. Así, en enero de 2026 se aplicará el índice de noviembre de 2025, que fue del 2,5%.
Actualmente, el rango cambiario se ubica con un piso de $916 y un techo de $1.526. Con la actualización prevista, hacia fines de enero el límite superior podría escalar hasta aproximadamente $1.564, de acuerdo con estimaciones privadas.
Para febrero, el ajuste proyectado sería del 2,1%, en línea con la inflación esperada de diciembre de 2025 según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) elaborado por el Banco Central.
Los analistas advierten que uno de los focos de atención será la demanda de dólares para turismo exterior, cuya dinámica durante el verano permitirá evaluar si el tipo de cambio logra acomodarse sin presiones adicionales.
En paralelo, los economistas señalan que el Gobierno deberá sostener el orden fiscal en este nuevo marco cambiario, con el respaldo del apoyo internacional y el aval político surgido de las últimas elecciones legislativas, junto con la aprobación del Presupuesto 2026.
Otra novedad que comenzará a regir en 2026 es la liberación de los depósitos menores a USD 100.000 provenientes del último blanqueo, alojados en las Cuentas Especiales de Regularización de Activos (CERA), tanto en bancos como en Alycs. Se estima que este proceso podría movilizar más de USD 20.000 millones, con impacto potencial en inversiones financieras e inmobiliarias.
Asimismo, continúa la flexibilización del mercado cambiario, con mayores facilidades para operar con divisas y una creciente participación del sector público y privado en los mercados internacionales, impulsada por la emisión de deuda, como el reciente lanzamiento del Bonar 2029.









