China impondrá un arancel adicional del 55% a las importaciones de carne vacuna de países como Uruguay, Brasil, Argentina y Estados Unidos que superen ciertos límites anuales, según anunció este miércoles el Ministerio de Comercio del país.
La medida, que entrará en vigor el 1 de enero de 2023 y se mantendrá hasta fines de 2028, tiene como objetivo proteger a la industria ganadera china, que ha visto afectada su producción por el exceso de oferta y la falta de demanda interna en los últimos años.
Según el comunicado del ministerio, las importaciones de carne vacuna extranjera han perjudicado a los productores locales, lo que llevó a realizar una investigación oficial que abarcó diversos cortes de res fresca, congelada, con hueso y deshuesada.
China ha establecido cuotas anuales de importación para cada país, que se ampliarán ligeramente cada año. La carne que supere esos límites estará sujeta al nuevo arancel del 55%.
De esta manera, Brasil tendrá un cupo de 1,1 millones de toneladas en 2026, mientras que Argentina y Uruguay tendrán aproximadamente la mitad y 324.000 toneladas, respectivamente. Australia y Estados Unidos enfrentarán cuotas de alrededor de 200.000 y 164.000 toneladas, respectivamente.
Además, el ministerio informó que suspendió parte de un acuerdo de libre comercio con Australia que cubría la carne de res.
Las autoridades chinas aseguraron que la medida tiene como objetivo ayudar temporalmente a la industria nacional a superar las dificultades, y no restringir el comercio normal de carne. Sin embargo, los principales países exportadores de carne vacuna a China, como Brasil, Argentina y Uruguay, verán afectadas sus ventas al gigante asiático.
La decisión de China llega en un momento en que la demanda interna de carne de res se ha debilitado debido a la desaceleración económica del país, lo que ha provocado un exceso de oferta y ha presionado a la baja los precios en el mercado local.









