Los dominicanos se preparan para recibir el Año Nuevo 2026 con una variedad de rituales y tradiciones que buscan atraer buena suerte, amor, salud y estabilidad económica. Estas prácticas, que combinan costumbres culturales y creencias populares, se realizan principalmente en la noche del 31 de diciembre.
Entre los rituales más comunes se encuentra el despojo, que consiste en recorrer la casa con incienso para limpiar malas energías, y tirar un cubo de agua a la calle, para dejar atrás lo negativo. También es frecuente comer 12 uvas a la medianoche, una por cada mes del año, pidiendo un deseo con cada una.
El amor tiene un lugar especial en estas tradiciones. Algunas personas brindan debajo de una mesa con alguien de "energía pura" para atraer pareja, mientras que vestir ropa interior roja simboliza pasión, y la amarilla, prosperidad económica. Vestirse de blanco también se asocia con paz y energía positiva.
Otras prácticas incluyen sacar maletas a la calle para atraer viajes, soplar canela desde la puerta de la casa para invitar la buena suerte, lanzar lentejas al aire como símbolo de abundancia, incorporar una joya en la copa del brindis para atraer éxitos, barrer la casa hacia afuera para limpiar malas energías, esconder dinero en los zapatos para estabilidad financiera, estrenar ropa o accesorios nuevos y regalar lo viejo, encender velas o fuego para purificación y transformación, e incluir accesorios dorados en la vestimenta para la buena fortuna.
Algunos dominicanos también escriben una carta a su "yo" del 2026, definiendo metas y agradeciendo lo logrado. Con estas prácticas, los dominicanos buscan cerrar el 2025 dejando atrás lo negativo y recibir el 2026 con salud, prosperidad y nuevos proyectos.












