Los chilenos se preparan con una variedad de rituales y cábalas para recibir el Año Nuevo 2026 con suerte, amor y prosperidad. Desde comer 12 uvas a la medianoche hasta usar ropa interior de colores específicos, estas tradiciones forman parte de la celebración de Fin de Año en el país.
Una de las cábalas más arraigadas es comer 12 uvas al ritmo de las campanadas, donde cada uva representa un mes del año y se espera que traiga prosperidad. Otra práctica común es dar una vuelta a la manzana con una maleta, simbolizando viajes y nuevas experiencias para el año que comienza.
Las lentejas también son un elemento indispensable en las mesas chilenas, consideradas un augurio de trabajo y oportunidades económicas. Asimismo, usar ropa interior de colores específicos como amarillo, rojo, blanco, verde o azul, se cree que atrae la felicidad, el amor, la paz o la concreción de proyectos.
Otras tradiciones incluyen quemar un papel con lo que se desea dejar atrás, poner un billete o una llave envuelta en un billete en el zapato para atraer la abundancia, limpiar la casa y abrir las ventanas para alejar las malas energías, hacer una lista de anhelos y soluciones, o recibir el Año Nuevo con un abrazo o un beso.
Más allá de las supersticiones, estas cábalas forman parte de la identidad cultural chilena y reflejan el deseo de recibir el 2026 con optimismo y buena fortuna en diversos aspectos de la vida.









