La riqueza y diversidad de las aves en Cuba es verdaderamente impresionante. Según expertos del Programa Nacional sobre la Diversidad Biológica, coordinado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, hasta 2024 se han registrado en el país más de 400 especies de aves, de las cuales 158 crían en sus correspondientes áreas, interactuando con su ambiente abiótico.
De esas 158 especies que se reproducen en Cuba, 28 son endémicas, es decir, que solo se encuentran en el archipiélago cubano, y otras 28 son subendémicas. Además, 19 especies son endémicas del Caribe. Esta gran variedad de aves se debe a la diversidad de ecosistemas y hábitats existentes en el territorio cubano.
Sin embargo, los expertos advierten que estas aves enfrentan diversas amenazas que ponen en riesgo su conservación. Entre los principales peligros se encuentran los incendios, los huracanes, la deforestación, el mal manejo de los bosques y la contaminación ambiental. Pero el mayor peligro, según los especialistas, es la captura y el comercio ilegal de estas especies, a pesar de que la legislación nacional actual sienta las bases para un mejor enfrentamiento a tales ilegalidades.
Cuba y la Española, en el Caribe insular, son los territorios de mayor diversidad de aves, con una gran cantidad de especies endémicas. Además, debido a su ubicación geográfica, son áreas muy importantes para las aves migratorias que viajan desde Norteamérica hacia el Caribe y Sudamérica.
En este sentido, una representación cubana mantiene su presencia en la Convención de Especies Migratorias de la Fauna Silvestre (CMS), un tratado ambiental de las Naciones Unidas que busca la conservación y el uso sostenible de los animales migratorios terrestres, acuáticos y aviares, y sus hábitats.
Es fundamental que se tomen medidas efectivas para proteger y preservar esta riqueza aviar cubana, que no solo es un patrimonio natural del país, sino también un valioso recurso para la investigación científica y el ecoturismo. La conservación de estas especies endémicas y migratorias debe ser una prioridad en la agenda ambiental de Cuba.











