Mercurio, el planeta más cercano al Sol, ha sido durante mucho tiempo una fuente de fascinación y misterio para los científicos. A pesar de su apariencia árida y poco llamativa, este mundo diminuto y denso esconde secretos fundamentales sobre los orígenes de nuestro sistema solar.
Ahora, una misión conjunta de Europa y Japón llamada BepiColombo, lanzada en 2018, se dirige a Mercurio con la esperanza de resolver algunos de los mayores enigmas que rodean a este planeta enigmático. Cuando la sonda entre en órbita alrededor de Mercurio en noviembre de 2026, utilizará una variedad de instrumentos para mapear su composición, estudiar su débil campo magnético y desentrañar la historia de cómo se formó.
Los científicos han propuesto varias teorías para explicar el origen de Mercurio, desde un impacto gigante que le arrancó gran parte de su manto hasta la idea de que se formó más lejos del Sol y luego migró a su posición actual. Pero ninguna de estas hipótesis ha logrado explicar por completo las características únicas de este planeta, como su enorme núcleo de hierro o la presencia de elementos volátiles en su superficie.
BepiColombo podría aportar las respuestas que tanto anhelan los expertos. Al estudiar la composición del planeta y su estructura interna, la misión podría revelar los secretos de cómo se formó Mercurio y por qué es tan diferente al resto de los planetas rocosos de nuestro sistema solar.
Resolver el misterio de Mercurio no solo es importante para entender mejor los orígenes de nuestro propio sistema, sino que también podría arrojar luz sobre la formación de planetas similares alrededor de otras estrellas. Después de todo, Mercurio es probablemente lo más parecido que tenemos a un exoplaneta.
A medida que BepiColombo se acerca a su destino, los científicos esperan con ansias las nuevas pistas que puedan revelar sobre este fascinante y enigmático mundo. Mercurio, el planeta más pequeño y denso de nuestro sistema solar, está a punto de desvelar sus secretos más profundos.










