El Gobierno de Bolivia anunció la reactivación del reglamento de precios para la gasolina y el diésel aplicado en 1997, dejando atrás el congelamiento de precios que se mantuvo en los últimos meses.
El ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, informó que se volverá a un esquema regulado de precios de combustibles, tema que está contemplado en el decreto supremo 550 de 1997. Esta medida se toma luego del período de congelamiento de precios que se aplicó recientemente.
"Dejamos atrás el congelamiento y volvemos a un esquema regulado de precios de combustibles, tema que está contemplado en el decreto supremo 550", afirmó Medinaceli durante la presentación de la medida.
La reactivación del reglamento de precios de 1997 implica que el Gobierno volverá a fijar los valores máximos de venta al público para la gasolina y el diésel, tras haber mantenido un congelamiento de los precios en los últimos meses.
Según el ministro, esta decisión responde a la necesidad de "mantener el equilibrio" en el mercado de hidrocarburos, luego de que los precios internacionales del petróleo y sus derivados registraran fuertes fluctuaciones en los últimos tiempos.
"Hemos visto que los precios internacionales han tenido una alta volatilidad, por lo que es necesario volver a un esquema regulado para mantener el equilibrio en el mercado", explicó Medinaceli.
La medida busca evitar que los constantes cambios en los precios internacionales del crudo y sus derivados se trasladen de forma brusca a los consumidores bolivianos. Bajo el nuevo esquema, el Gobierno ajustará periódicamente los precios máximos de venta al público para la gasolina y el diésel.
Cabe recordar que el decreto supremo 550, emitido en 1997, establece un mecanismo de fijación de precios de los combustibles en Bolivia, en el que intervienen diversos factores como los precios internacionales, los costos de producción y transporte, así como los impuestos aplicados.
La reactivación de este reglamento se produce en un contexto de alta volatilidad en los mercados energéticos internacionales, debido a los efectos de la guerra en Ucrania y otros factores geopolíticos. Ante este escenario, el Gobierno boliviano busca brindar estabilidad y predictibilidad a los precios de los combustibles en el país.










