El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció este martes sanciones contra una empresa estatal venezolana que fabrica drones, así como contra otras compañías e individuos que, según Washington, están involucrados en el comercio de armas entre Irán y Venezuela.
Las autoridades estadounidenses sostienen que la Empresa Aeronáutica Nacional S.A. (EANSA), creada en 2020, mantiene y supervisa el ensamblaje de drones de la serie Mohajer, "contribuyendo a la venta por un valor de millones de dólares" a la firma iraní Qods Aviation Industries, sancionada previamente por EE.UU.
El Tesoro agrega que EANSA mantiene drones operados por la Fuerza Armada de Venezuela, como el Mohajer-2, denominado localmente ANSU-100, "capaz de lanzar bombas guiadas aire-tierra Qaem de diseño iraní". También resultó sancionado el presidente de la compañía, José Jesús Urdaneta González, quien, según Washington, "ha coordinado con miembros y representantes de las fuerzas armadas venezolanas e iraníes la producción de vehículos aéreos no tripulados en Venezuela".
"El Tesoro responsabiliza a Irán y Venezuela por su agresiva y temeraria proliferación de armas letales en todo el mundo", dijo en un comunicado John K. Hurley, subsecretario del Tesoro para Terrorismo e Inteligencia Financiera. "Seguiremos tomando medidas rápidas para privar a quienes permiten que el complejo militar-industrial iraní acceda al sistema financiero estadounidense", agregó.
Las sanciones anunciadas también alcanzan a varias firmas e individuos iraníes ligados a la industria militar y, especialmente, al suministro de insumos para misiles. La medida, que se suma a la campaña de presión de Washington sobre Caracas, implica el bloqueo de todos los bienes de los sancionados en EE.UU. y prohíbe a los ciudadanos estadounidenses efectuar cualquier transacción con ellos.
Hace dos semanas, el Tesoro estadounidense sancionó a varios miembros de la familia de Maduro y a varios buques que, según afirma, transportan petróleo venezolano. Tras la incautación de dos naves petroleras, el Gobierno de Venezuela afirmó que Irán, su aliado, ofreció su ayuda para "enfrentar la piratería" de EE.UU.
La decisión de imponer estas sanciones se enmarca en la campaña de presión que Washington mantiene sobre el Gobierno de Nicolás Maduro, al que acusa de mantener vínculos con Irán y de participar en actividades relacionadas con la proliferación de armas. Esta nueva ronda de medidas restrictivas busca limitar aún más el acceso de Venezuela al sistema financiero internacional y dificultar sus operaciones comerciales.


