Las autoridades sanitarias de Nueva Jersey encendieron las alarmas por un posible brote de sarampión luego de que se confirmara que una persona infectada transitó por el Aeropuerto Internacional Newark Liberty mientras se encontraba en período contagioso.
Según el comunicado emitido por el Departamento de Salud, el caso corresponde a "una persona no residente de Nueva Jersey que viajó en tránsito mientras estaba en período infeccioso". Inicialmente, se había informado que el posible contacto había ocurrido el 19 de diciembre, pero luego se corrigió la fecha al 12 de diciembre.
El recorrido del viajero infectado abarcó desde las 7:00 a.m. en la Terminal B hasta las 7:00 p.m. en la Terminal C del aeropuerto. Las autoridades advierten que quienes hayan estado en ese lugar durante ese intervalo podrían desarrollar síntomas incluso varias semanas después.
"Se pueden hacer arreglos especiales para la evaluación mientras se protege a otros pacientes y al personal médico de una posible infección. Por favor, no visite un centro médico sin llamar antes", señala el aviso oficial, recalcando la importancia de evitar contagios adicionales.
Hasta el momento, Nueva Jersey ha confirmado 11 casos de sarampión en lo que va del año, una cifra mayor a la registrada en 2024. A nivel nacional, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) reportan 2.012 casos en Estados Unidos este año, frente a los 285 confirmados el año anterior.
Los expertos advierten que el sarampión no es solo una erupción cutánea, sino que puede provocar complicaciones graves, especialmente en bebés y niños pequeños, como fiebre alta, tos, neumonía, inflamación cerebral e incluso la muerte. De hecho, en 2025 ya se han registrado tres fallecimientos, incluido el de un niño no vacunado en Texas.
Si sospechas haber estado expuesto al sarampión, los CDC recomiendan llamar por teléfono al médico antes de acudir a cualquier centro de salud, para evitar contagiar a otros en la sala de espera. Además, es importante aislarse en casa y evitar ir al trabajo, escuela o lugares públicos mientras se espera atención médica.
La rapidez es crucial, ya que la vacuna MMR puede prevenir la enfermedad si se aplica dentro de las 72 horas posteriores al contacto. Las autoridades de salud pública también realizarán un rastreo de contactos para proteger a las personas más vulnerables.


