En su homilía de Navidad, el papa León XIV denunció la "absurdidad" de los discursos belicosos y las "heridas abiertas" que dejan las guerras en el mundo, haciendo un llamado especial a la situación humanitaria en la Franja de Gaza.
Durante la misa en la basílica de San Pedro, en el Vaticano, el pontífice recordó en particular las "tiendas de campaña de Gaza, expuestas desde hace semanas a la lluvia, el viento y el frío", y los cientos de miles de gazatíes que enfrentan el invierno en condiciones extremas, después de una extenuante guerra de dos años entre Hamás e Israel.
"Frágil es la carne de las poblaciones indefensas, probadas por tantas guerras en curso o terminadas dejando escombros y heridas abiertas", declaró el papa León XIV, electo jefe de la Iglesia católica el pasado mayo.
En su sermón, el papa también se refirió a otros conflictos, como el de Ucrania, y pidió una tregua global de un día por Navidad, aunque "parece haber sido rechazada", según dijo.
A mediodía, el papa pronunciará su tradicional bendición "urbi et orbi", en la que se referirá a los conflictos en el mundo.
En Gaza, la minúscula comunidad católica asistió a la misa del Gallo la noche del miércoles en el único templo de esta confesión en el enclave palestino, donde los fieles expresaron su esperanza de que este año marque "el inicio de una nueva fase, en la que termine por completo la guerra y vuelva la vida a Gaza".
Por otro lado, en Belén, la ciudad palestina donde según la Biblia nació Jesús, la Navidad recuperó el espíritu festivo con cientos de fieles congregados en la misa del Gallo en la iglesia de la Natividad, tras dos años de celebraciones canceladas por la guerra.
El patriarca latino de Jerusalén, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, pronunció en Belén una homilía centrada en la paz y la esperanza, frente a las decisiones políticas y los equilibrios de poder que "a menudo parecen determinar el destino de los pueblos".
"La Navidad, sin embargo, nos invita a mirar más allá de la lógica de la dominación, a redescubrir el poder del amor, la solidaridad y la justicia", dijo el cardenal italiano.
Mientras tanto, en otras partes del mundo, las celebraciones navideñas se vieron opacadas por los efectos de desastres naturales, como las inundaciones en Indonesia y las alertas por lluvias torrenciales en California.
En Turquía, las autoridades también detuvieron a 115 presuntos miembros del grupo yihadista Estado Islámico, sospechosos de planear atentados durante las festividades de fin de año.
En un tono poco amigable, el presidente estadounidense, Donald Trump, también se sumó a los mensajes navideños, dirigiendo un mensaje a sus opositores demócratas a quienes calificó de "escoria de la izquierda radical".


