El virus de la influenza H3N2 ha saltado a la fama en las últimas semanas por incorporar una serie de mutaciones que han provocado un aumento en su circulación, prolongando la temporada de influenza en el hemisferio sur y adelantándola en regiones del hemisferio norte como la Unión Europea y Japón. Si bien se trata de un viejo conocido y no de la irrupción de un nuevo agente infeccioso como ocurrió con el nuevo coronavirus, el panorama global nada tiene que ver con el escenario pandémico que puso a los sistemas de salud en jaque a inicios de 2020.
De acuerdo con expertos, el virus H3N2 no es una amenaza pandémica, ya que se cuenta con herramientas como pruebas de diagnóstico, antivirales específicos y vacunas que ayudan a que el impacto sea menor. Sin embargo, la alta circulación del virus apunta a que es ligeramente más transmisible, por lo que es importante reforzar las medidas de prevención como el uso de cubrebocas y la vacunación contra la influenza.
En México, la Secretaría de Salud ha confirmado 952 casos positivos de influenza en lo que va de la temporada, con una prevalencia del 71,5% de contagios causados por el virus H1N1 y 16,2% por el H3N2. Aunque se trata de la cifra más baja en los últimos tres años para la misma semana epidemiológica, lo más probable es que en el país el virus H3N2 vaya a provocar la ola de influenza que se tiene cada año y que vaya a ser el virus dominante.
Ante este escenario, las autoridades sanitarias llaman a la población a mantener las medidas de prevención y a vacunarse contra la influenza, especialmente los adultos mayores, quienes suelen ser más afectados por las temporadas dominadas por el virus H3N2.


