La temporada 2026 ha resultado ser un camino complejo y físicamente demandante para Shohei Ohtani. El jugador japonés, cuyo nombre ya figura entre los más destacados en la historia del béisbol, demostró una vez más que no estaba dispuesto a conformarse con los logros alcanzados. Tras haber conseguido un bicampeonato con los Dodgers de Los Ángeles que obligó a revisar los libros de récords, el pelotero de 32 años decidió buscar nuevos desafíos. Con el objetivo de superar sus propios límites, Ohtani se integró a la rotación de lanzadores para esta campaña, impulsado por esa ambición constante de quien, siendo dominante en el bateo, busca la excelencia total en todas las facetas del juego.
El impacto de su regreso a la lomita fue inmediato y contundente. Ohtani se mostró sumamente sólido como pitcher desde sus primeras aperturas, estableciendo un dominio claro sobre los bateadores rivales. Sin embargo, la exigencia física de desempeñar el doble rol de lanzador y bateador terminó pasando factura. Esta semana, su organismo emitió una voz de alerta definitiva. Los problemas acumulados en sus rodillas y en su brazo derecho han llevado a la organización de los Dodgers a tomar una decisión conservadora: el jugador ha sido colocado en la lista de lesionados de 15 días durante este mes de septiembre.
A pesar de la pausa forzada, existe una luz de esperanza para la afición angelina. Si la recuperación avanza según lo previsto, Ohtani podría reintegrarse para disputar la última serie de juegos de la temporada regular. Este regreso sería fundamental para llegar en óptimas condiciones a los playoffs, donde el equipo buscará alcanzar un histórico tricampeonato. No obstante, hay una noticia que cambia el panorama para el resto de la liga y para el cuerpo técnico de los Dodgers: el propio Ohtani ha confirmado que su etapa como lanzador ha concluido por este año.
Al ser cuestionado sobre la posibilidad de volver a subir a la lomita, el japonés fue tajante: “No, no creo que vuelva a pitchear este año”. Estas palabras representan un impacto significativo para los entusiastas del béisbol, aunque podrían ser vistas con alivio por la directiva de los Dodgers, quienes priorizarán la salud del atleta de cara a la postemporada. La lesión en la rodilla derecha había sido una molestia persistente durante todo el ciclo, afectando su rendimiento constante.
A pesar de su baja prematura, las cifras de Ohtani como lanzador en esta temporada son impresionantes. El japonés abrió un total de 12 partidos, registrando una efectividad de 1.79 carreras limpias permitidas. Su balance final en la lomita cierra con ocho victorias y dos derrotas, habiendo recetado 95 ponches en 85,2 entradas lanzadas. No obstante, es importante notar que su influencia desde la lomita había comenzado a disminuir semanas atrás; Ohtani no lanzaba para el equipo desde el 3 de julio y solo en tres aperturas había logrado alcanzar el séptimo episodio. Además, la llegada del estelar Tarik Skubal al equipo había modificado la dinámica de la rotación.
Si bien la ausencia de Ohtani como pitcher es una ventaja para los rivales en los playoffs, el jugador dejó claro que su amenaza persiste en otra área. “Me concentraré solo en el bateo”, afirmó el japonés, asegurando que volcará toda su energía en su rol ofensivo. En lo que va del año, sus números al bate han sido sólidos, aunque no han alcanzado los niveles estratosféricos de temporadas pasadas. Actualmente, presume un promedio de .270, con 30 cuadrangulares, 80 carreras remolcadas y un porcentaje de embasado que roza los 902 puntos. Sigue siendo, sin duda, un factor preponderante en la alineación.
Para los Dodgers, prescindir del Ohtani lanzador no representa una tragedia deportiva gracias a la profundidad de su plantilla. La rotación para la postemporada se presenta sumamente robusta. Tarik Skubal, con su hambre de gloria y credenciales, se perfila como el as ideal. A él le siguen figuras de la talla de Yoshinobu Yamamoto, quien fue el Jugador Más Valioso de la pasada Serie Mundial, y Tyler Glasnow. Asimismo, el equipo cuenta con la flexibilidad de elegir entre Roki Sasaki y Blake Snell, dependiendo de los ajustes finales.
Con este arsenal de abridores y un Ohtani enfocado exclusivamente en batear, los Dodgers se mantienen como el rival más temido. Sin embargo, el camino hacia la Serie Mundial no será sencillo, ya que la inspiración de equipos como los Atlanta Braves, los Phillies y los Brewers se interpone en su camino, buscando arrebatarles la corona de la Liga Nacional.






