El Independiente Medellín logró una contundente victoria por 1-4 en su visita al Deportivo Pasto, asegurando así su clasificación a los cuartos de final de la Copa BetPlay. El encuentro, correspondiente a los octavos de final del torneo, dejó claro el nivel del cuadro antioqueño, aunque el camino para llegar al estadio no estuvo exento de complicaciones extremas.
El traslado del equipo hacia Pasto se convirtió en una verdadera odisea logística. La delegación del DIM tuvo que enfrentar cuatro intentos fallidos para lograr aterrizar en el aeropuerto Antonio Nariño de Chachagüí, ubicado a pocos kilómetros de la ciudad conocida como “La Leona de Los Andes”. Esta terminal aérea es reconocida mundialmente por su complejidad técnica, debido a que posee una pista corta situada en la parte alta de una montaña y está sujeta a vientos cruzados constantes. A esto se suma la baja visibilidad provocada por la neblina, factores que ponen en serios aprietos a los capitanes de las aeronaves.
En el caso del Medellín, el piloto de la nave no consiguió aterrizar el martes tras tres intentos, lo que obligó al equipo a retornar a Cali. Los jugadores y el cuerpo técnico debieron pernoctar en la capital del Valle del Cauca, logrando finalmente llegar a la capital de Nariño en la mañana del miércoles, justo antes de disputar el encuentro.
En el aspecto técnico, el Medellín saltó al campo con una particularidad táctica: la presencia de cuatro futbolistas zurdos como perfil natural. Joaquín Varela, Frank Fabra, Agustín Martegani y Juan Fernando Quintero fueron los encargados de liderar el juego desde su pierna izquierda. Esta combinación resultó efectiva desde los primeros minutos, especialmente gracias a la conexión entre Quintero y Martegani.
La tormenta que vivió el equipo, tanto por los problemas del viaje como por la presión inicial ejercida por el Deportivo Pasto, se disipó al minuto 11. En esa acción, Juan Fernando Quintero recuperó un balón en el medio campo y asistió a Martegani, quien con tranquilidad filtró un pase en profundidad a la espalda de la defensa local. El delantero Yony González definió con un toque picado de zurda para abrir el marcador.
Antes de finalizar la primera parte, el Medellín amplió la ventaja al minuto 28. Didier Moreno anotó el segundo gol tras un pase filtrado de Juan Fernando Quintero. Un detalle llamativo fue que el volante antioqueño utilizó una cinta sobre su nariz para facilitar la respiración, intentando mitigar el efecto de la altitud de Pasto, que se encuentra a 2.527 metros sobre el nivel del mar.
Sin embargo, al iniciar el segundo tiempo, la altitud comenzó a pasar factura. El DIM entró en un estado de letargo mientras intentaba administrar la ventaja mediante la posesión del balón. El Deportivo Pasto aprovechó este bajón anímico y físico, acortando líneas y presionando con intensidad, lo que generó desesperación en los jugadores antioqueños para recuperar la pelota. En medio de este contexto, Jhon Montaño sufrió un golpe en la rodilla que lo obligó a abandonar el campo en camilla, siendo reemplazado por el joven Keiner Klinger.
El ingreso de Klinger resultó clave, ya que el futbolista zurdo anotó el tercer gol del Medellín al minuto 69, transformando el susto en alegría. Aunque Jonathan Perlaza descontó para el equipo nariñense al minuto 74, la sentencia llegó al minuto 80 gracias a Hayen Palacios, quien marcó el cuarto tanto del encuentro.
Con este resultado, el "Rey de Corazones" ratifica su paso a los cuartos de final de la Copa BetPlay por tercer año consecutivo, torneo donde es el vigente subcampeón. Juan Fernando Quintero destacó tras el partido que el resultado sirve mucho para la confianza del grupo, resaltando la contundencia y jerarquía mostradas en una plaza difícil.
El destino ha dispuesto que en la siguiente fase se juegue el clásico paisa. El Medellín se enfrentará al Atlético Nacional en un duelo de eliminación directa por un cupo a semifinales. Este será el tercer año consecutivo que ambos equipos se midan en instancias definitivas de la Copa: en 2025 disputaron la final que ganó Nacional, y en 2024 se enfrentaron en semifinales, también con victoria del equipo verdolaga. Quintero concluyó que el clásico siempre tiene un componente especial y que el equipo deberá estar a la altura de un gran rival.






