Lo que inició como una jornada habitual de trabajo para dos emprendedores de la región Lambayeque se transformó en una tragedia vial que hoy mantiene a sus familias en vilo. Roberto Santamaría Martínez y Candelaria Lupuche Cobeñas, ambos dedicados al comercio de productos marinos, resultaron gravemente heridos la mañana del pasado miércoles 29 de julio, luego de que el vehículo en el que se trasladaban sufriera un violento accidente.
Los hechos se produjeron en la vía que conecta las localidades de Pimentel y San José. Según el relato brindado por los familiares de las víctimas, Santamaría y Lupuche se dirigían hacia el terminal pesquero de Santa Rosa con el objetivo de abastecerse de pescado fresco, el cual posteriormente sería comercializado en el mercado Modelo de Lambayeque. Sin embargo, el trayecto fue interrumpido abruptamente cuando la unidad, una combi, perdió el control por causas que aún no han sido precisadas por las autoridades competentes.
El impacto fue de tal magnitud que la estructura delantera del vehículo quedó totalmente destruida, evidenciando la violencia del choque. Como consecuencia de la fuerza del impacto, tanto Roberto Santamaría como Candelaria Lupuche fueron expulsados violentamente del habitáculo, cayendo sobre una zona de rocas ubicada a un costado de la carretera. Este hecho agravó considerablemente sus cuadros clínicos, provocándoles lesiones de consideración que requirieron una intervención inmediata.
Tras el siniestro, ambos fueron trasladados de emergencia a clínicas privadas, donde permanecen hasta la fecha recibiendo atención médica especializada debido a la complejidad de sus heridas. La situación de Candelaria Lupuche Cobeñas es particularmente alarmante. Sus allegados han informado que su estado de salud es delicado, pues presenta múltiples fracturas en diversas partes del cuerpo y un compromiso severo en uno de sus órganos internos.
María Vílchez, hija de Candelaria, expresó la angustia que embarga a su familia y detalló la gravedad de la paciente: “Mi madre tiene muchas fracturas, en la costillas, y se ha comprometido su pulmón. Pedimos una oración y apoyo para su recuperación”. Ante la urgencia de costear los tratamientos médicos y la delicada evolución de la paciente, la familia ha organizado una actividad denominada "cabritada pro salud", programada para el próximo 2 de agosto. Para coordinar pedidos y recibir colaboraciones, han habilitado el número telefónico 941 535 054.
Por otro lado, el entorno de Roberto Santamaría Martínez también se encuentra en una situación económica crítica debido a los gastos hospitalarios. Sus allegados han impulsado una campaña solidaria para recaudar fondos que permitan cubrir los costos de su recuperación. Para este fin, están recibiendo aportes a través de la plataforma Yape al número 990 988 691, cuenta que se encuentra a nombre de Kelly Damián.
Más allá del dolor físico y emocional, el caso ha tomado un matiz de indignación para las familias de los afectados. Los parientes de las víctimas han cuestionado públicamente la actitud del conductor del vehículo, señalando que, hasta el momento, este no se ha hecho responsable de los gastos derivados del accidente. Según denunciaron, si bien cuentan con el Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT), este solo cubre una parte de la atención médica, dejando un vacío financiero considerable que las familias han tenido que solventar con sus propios y limitados recursos.
Ante la falta de apoyo y la aparente indiferencia del chofer, los familiares de Candelaria Lupuche Cobeñas han manifestado que están evaluando seriamente interponer una denuncia penal contra el conductor del vehículo siniestrado. Consideran que la omisión de auxilio financiero y la falta de responsabilidad posterior al accidente constituyen una agravante que debe ser sancionada por la justicia.
Este lamentable suceso pone de manifiesto no solo los peligros de las vías de transporte en la región, sino también la vulnerabilidad económica de los pequeños comerciantes ante siniestros que ponen en riesgo su vida y la estabilidad de sus hogares. Mientras las investigaciones continúen, las familias de Santamaría y Lupuche centran sus esfuerzos en las campañas de recaudación, esperando que la solidaridad de la comunidad permita que ambos puedan superar las secuelas de este grave accidente.


