Santo Domingo. La arena del parque Malecón Deportivo de la capital quisqueyana se convirtió este viernes en el escenario de una destacada exhibición del talento cubano. En el marco de las disputas por las medallas del voleibol de playa, los principales duetos antillanos, compuestos por atletas que aún se encuentran en edad juvenil, demostraron que Cuba posee una cantera inagotable de capacidades en esta disciplina deportiva.
En la categoría masculina, los guantanameros Damián Gómez, de 21 años, y Eblis Veranes, de 23, completaron una gesta memorable al alzarse con el primer lugar. Para lograrlo, tuvieron que destronar a la principal dupla del área, el binomio mexicano integrado por Carlos Ayala y Antonio Vargas. Los representantes de México llegaban a este encuentro como los grandes favoritos, respaldados por una superioridad previa, ya que habían logrado derrotar a los cubanos en tres etapas anteriores del Circuito Norceca 2026. No obstante, en el escenario centrocaribeño, el resultado fue distinto.
El camino hacia la medalla de oro no fue sencillo para los dirigidos por Francisco Álvarez Cutiño. El primer parcial fue una lucha cerrada que terminó inclinándose a favor de los mexicanos con un marcador de 19-21. A pesar del revés inicial, los cubanos mantuvieron la ecuanimidad y el control emocional. Gracias a una estrategia basada en colocaciones inteligentes y una defensa hermética en la red, lograron emparejar las acciones al llevarse el segundo set con un ajustado resultado de 22-20.
En la manga decisiva, el dueto cubano logró maniatar por completo a sus rivales aztecas. Damián Gómez y Eblis Veranes tomaron el control del juego desde los primeros instantes, cerrando el partido con un categórico 15-11 que desató la euforia en la cancha y aseguró el título. Tras el encuentro, el capitán Damián Gómez expresó su inmensa felicidad por el primer lugar, aclarando que, aunque no venían obsesionados con la revancha, era importante ganar en el momento más relevante después de las derrotas previas en el circuito Norceca.
Por su parte, Eblis Veranes destacó la importancia de la concentración mental durante el choque. El atleta señaló que el equipo trabajó durante un año entero específicamente para este torneo, lo que permitió que se mantuvieran enfocados de principio a fin para no dejar escapar la oportunidad. Veranes dedicó la medalla a su familia, a sus entrenadores y al pueblo de Cuba.
En la rama femenina, la batalla por el podio fue igualmente intensa. Las cubanas Maykelín Drik y Kailin Garrido, ambas de 22 años, se adjudicaron la medalla de plata. El equipo cubano cayó en una final sumamente apretada con un marcador de 1-2 frente a las vigentes monarcas de San Salvador-2023, las puertorriqueñas Allanis Navas y María González.
Es importante resaltar que Drik y Garrido ya habían sorprendido previamente en la fase de grupos al derrotar a la dupla de Puerto Rico, y en la final volvieron a hacer valer su capacidad competitiva. Las cubanas cedieron el primer set 16-21, pero mostraron garra para empatar el pleito en el segundo parcial con un 21-18. El set definitivo se convirtió en una guerra de nervios que finalmente se inclinó a favor de las boricuas por el margen mínimo de 18-16.
Maykelín Drik, originaria de Santiago, manifestó sentirse muy satisfecha con este subcampeonato en su debut, subrayando que nunca bajaron los brazos y obligaron a sus rivales a emplearse a fondo para ganar. Kailin Garrido, oriunda de Cienfuegos, coincidió en el valor del resultado, describiendo como hermoso el hecho de estar en el podio en sus primeros Juegos Centroamericanos, fruto de mucho sudor y sacrificio en los entrenamientos.
Desde la orilla de la cancha, el jefe de entrenadores Francisco Álvarez Cutiño no ocultó su emoción ante el inédito doble podio conseguido por la delegación. El preparador afirmó que el trabajo de años está dando frutos y que, aunque no esperaba regresar con dos medallas simultáneamente, la nueva generación posee un empuje bárbaro. Cutiño adelantó que, tras un breve descanso, el enfoque se trasladará al torneo Sub-23 y al proceso de clasificación olímpica, asegurando que no le fallarán a Cuba.
Con la obtención de un título y un subtítulo, el voleibol de playa cubano cerró una actuación de ensueño. A pesar de que ambas duplas reconocen que tienen aspectos por mejorar, los resultados en Santo Domingo confirman que el relevo generacional de la disciplina está asegurado y preparado para brillar en escenarios internacionales.


