El mes de agosto se perfila como el periodo central para los certámenes de belleza en Ecuador, ya que el país se prepara para conocer a las mujeres que asumirán la representación nacional en dos de las competencias más prestigiosas a nivel global. A través de dos galas distintas, se elegirán a las nuevas soberanas de Miss Universo Ecuador y Miss Ecuador, eventos que definirán el rumbo de la delegación ecuatoriana en los escenarios internacionales.
La primera de estas citas tendrá lugar el 15 de agosto en la plazoleta Vicente Rocafuerte, ubicada en Santa Elena. En este espacio se llevará a cabo la final de Miss Universo Ecuador 2026, bajo la organización de CNB Ecuador. Para esta competencia se han postulado 26 candidatas, quienes aspiran a heredar la corona de Nadia Mejía, hija del rapero Gerardo Mejía. La ganadora de esta noche tendrá la responsabilidad de representar al país en Miss Universo, aunque existe la posibilidad de que durante la misma velada se determine quién será la representante ecuatoriana en Miss Grand International.
En cuanto a la conducción de la gala de Miss Universo Ecuador, se ha previsto que Eduardo Andrade y Danilo Carrera estén al frente del evento, aunque la asistencia de Carrera permanece sujeta a confirmación debido a compromisos previos. Previo a la gran final, las aspirantes tienen programada una actividad el 6 de agosto en la Quinta San Martín, en Ambato. Este evento, animado por el cantante Fausto Miño, servirá para que las concursantes desfilen en traje de opening, baño y gala. Además, Nadia Mejía ha mantenido un acompañamiento cercano con las candidatas, brindándoles consejos basados en su experiencia en el certamen internacional.
Por otro lado, el 29 de agosto el Malecón de Salinas será el escenario para la elección de Miss Ecuador 2026. En este concurso compiten 20 aspirantes que buscan suceder a Gisselle Rosales para representar al país en Miss International. La conducción de esta gala estará a cargo de Carlos Luis Andrade y Claudia Schiess. Las candidatas de este certamen también han mantenido una agenda activa, destacando una reciente pasarela realizada en el aeropuerto Mariscal La Mar, en Cuenca, donde se exhibieron elementos de moda y diseño nacional.
Paralelo a la organización de los eventos, diversos expertos han analizado la situación actual de los concursos. El coach de misses José Hidalgo señaló que existe un error estratégico al celebrar ambos certámenes con apenas 15 días de diferencia. Según Hidalgo, esta proximidad genera confusión en el público sobre la naturaleza de ambos concursos, situando en desventaja a la organización de Miss Ecuador, liderada por María del Carmen de Aguayo, sugiriendo que debería buscarse una fecha distinta. Respecto a las expectativas, Hidalgo espera que Ecuador logre clasificar al grupo de finalistas, especialmente en Miss Ecuador, donde la representante para Miss International cuenta con más de un año de preparación.
En cuanto al perfil de las reinas, los especialistas coinciden en que la belleza física ya no es el único factor determinante. Óscar Salinas, preparador internacional de reinas, enfatiza que el requisito primordial es el compromiso con el país y la seguridad personal, cualidades que permiten a una mujer alzar la voz frente a problemáticas sociales y proponer soluciones reales. En sintonía, el asesor Edisson Guerrero sostiene que las coronas requieren ahora de líderes auténticas y preparadas, capaces de conectar con la gente y generar un impacto real, subrayando que la empatía y la inteligencia son las que construyen un legado duradero.
Fausto Altamirano, director creativo de Baccio Couture, añade que la futura soberana debe ser una mujer profesional, disciplinada y consciente de la responsabilidad de ser el rostro de la mujer ecuatoriana, reflejando la diversidad y riqueza cultural del país. Altamirano destacó la labor de Nadia Mejía como un ejemplo de esta evolución en la representación.
Finalmente, la preparadora Dayan Martínez resaltó que los cambios en las reglas han permitido una mayor diversidad, incluyendo mujeres de distintas edades, estados civiles y sin restricciones estrictas de estatura o peso. No obstante, advirtió sobre un desafío crítico: la sostenibilidad de los proyectos sociales. Martínez señaló que muchas iniciativas valiosas presentadas durante la competencia quedan archivadas una vez finalizado el concurso, instando a que estas propuestas se transformen en acciones concretas y permanentes en beneficio de la comunidad.


