El gabinete gubernamental ha dado luz verde a la implementación de la Estrategia Nacional de Big Data 2025-2027. Este plan estratégico, que ha sido desarrollado minuciosamente por el Instituto de Big Data, se presenta como una hoja de ruta diseñada para transformar la gestión de la información en el país y optimizar la operatividad del Estado a través del uso avanzado de la tecnología.
Uno de los pilares fundamentales de esta estrategia es el fortalecimiento de la formulación de políticas públicas basadas en evidencia. El objetivo es que las decisiones gubernamentales no se tomen de manera aislada o intuitiva, sino que se sustenten en el análisis riguroso de datos masivos, permitiendo que las políticas sean más precisas y respondan de manera efectiva a las necesidades reales de la población.
Paralelamente, el plan contempla una expansión significativa del uso de la inteligencia artificial dentro de los servicios públicos. La integración de estas tecnologías busca modernizar la interacción entre el Estado y los ciudadanos, optimizando los procesos administrativos y mejorando la eficiencia en la prestación de los servicios que el gobierno ofrece a la sociedad.
En relación con los beneficios económicos, la portavoz adjunta del Gobierno, Lalida Persvivatana, ha señalado que esta iniciativa tiene como propósito elevar la competitividad global del país. Según la funcionaria, la meta es consolidar una economía sustentada en el aprovechamiento estratégico de los datos, entendiendo que la información es un activo crítico para el crecimiento en la era digital.
Sin embargo, la implementación de este plan reconoce la existencia de desafíos estructurales que deben ser resueltos. Uno de los principales obstáculos identificados es la fragmentación de la información entre los distintos organismos gubernamentales. Actualmente, la dispersión de los datos en diferentes entidades dificulta una visión integral de la realidad nacional, lo que hace necesaria una coordinación más estrecha entre las instituciones.
Además de la fragmentación, la estrategia aborda la limitada integración de las bases de datos existentes. La falta de interoperabilidad entre los sistemas informáticos de las diversas dependencias ha sido un freno para el flujo eficiente de la información, punto que la Estrategia Nacional de Big Data 2025-2027 pretende solventar mediante la creación de mecanismos de integración más robustos.
Otro aspecto crítico que el gobierno busca atender es la escasez de capital humano especializado. El documento destaca la falta de expertos en ciencia de datos y especialistas en inteligencia artificial, perfiles técnicos que son esenciales para ejecutar la visión tecnológica del país y gestionar la complejidad de los grandes volúmenes de información.
En cuanto a las metas cuantificables, la estrategia establece objetivos claros para el año 2027. Se pretende aumentar el valor económico generado por el uso del big data en al menos un 35 por ciento en comparación con el año anterior. Este incremento refleja la ambición del gobierno por convertir la gestión de datos en un motor de generación de riqueza y eficiencia económica.
Finalmente, Tailandia aspira a mejorar su posicionamiento en el escenario internacional. El plan establece como meta situar al país entre las 25 economías con mayor competitividad digital del mundo para el cierre del periodo 2027. Con estas medidas, el gobierno busca no solo optimizar su administración interna, sino también proyectarse como un referente tecnológico y económico en la región.


