El panorama gastronómico de Nueva York ha sido testigo de un nuevo hito para la cocina boliviana. El restaurante Bolivian Llama Party, reconocido previamente por la crítica especializada y el público neoyorquino, ha logrado ingresar oficialmente en la prestigiosa Guía Michelin, consolidándose como un referente de la autenticidad y el sabor de Bolivia en los Estados Unidos.
Este establecimiento es el resultado del esfuerzo y la visión de los hermanos Álex, Patrick y David Oropeza, quienes han logrado posicionar platos emblemáticos como las salteñas y los trancapechos en uno de los mercados culinarios más competitivos del mundo. Sin embargo, el origen de este proyecto estuvo lejos de seguir un camino tradicional. El emprendimiento nació en el año 2012, en las calles de Nueva York, con un objetivo inicial muy distinto al actual: los hermanos Oropeza, quienes en aquel entonces se dedicaban a la música, buscaban recaudar fondos para financiar la producción de un disco.
Fue un año después, en 2013, cuando decidieron transformar este esfuerzo temporal en un negocio con identidad propia. Inspirados por sus raíces y el legado de sus padres, oriundos de Cochabamba, decidieron vincular su emprendimiento con la gastronomía de Bolivia. David Oropeza recordó que en aquel momento identificaron una oportunidad clara, ya que la comida boliviana era prácticamente desconocida en la ciudad, lo que les permitió ofrecer una propuesta diferenciadora y original.
La estrategia comenzó con la preparación de las salteñas, consideradas una de las mayores delicias del país. A través de variedades de pollo, carne y fricasé, los comensales estadounidenses comenzaron a descubrir el sabor y la textura característica del jugo interno de estas empanadas bolivianas. El menú se expandió posteriormente para incluir otras especialidades que hoy son muy solicitadas, como el helado de api, el trancapecho y el sándwich de chola, además de una propuesta inclusiva como la sopa de maní en versión vegana.
La calidad de estas preparaciones no pasó desapercibida para la prensa. El prestigioso periódico New York Times ha destacado al restaurante en cinco ocasiones, lo que ha impulsado la curiosidad de los clientes locales. Según explicó Álex Oropeza, estas menciones han sido fundamentales para que la gente se anime a probar platos desconocidos y descubra la riqueza de la cultura boliviana a través del paladar.
Actualmente, Bolivian Llama Party opera bajo la modalidad de "take out" (comida para llevar), siendo el único restaurante boliviano con este formato en Nueva York. A pesar de su éxito, los hermanos mantienen la ambición de crecer y trabajan activamente para conseguir un espacio físico que les permita instalar mesas y ofrecer una experiencia de comedor completa a sus clientes.
El reconocimiento más reciente llega de la mano de la Guía Michelin, que ha incluido al restaurante en su selección oficial de establecimientos recomendados en Nueva York. La reseña de la guía no solo elogia la calidad de la comida, sino que resalta el "ambiente animado" del lugar y la presencia de "música pop boliviana". La guía califica a las salteñas como la preparación "estrella", describiendo detalladamente su masa cuidadosamente repulgada y su relleno jugoso de pollo o res, acompañado de huevo duro y la indispensable salsa picante de llajua. Asimismo, el "brisket chola" y la sopa de maní fueron menciones destacadas en la evaluación.
Patrick Oropeza señaló que el éxito radica en incorporar los sabores de Bolivia en formatos que resulten atractivos y cercanos para el público local. Indicó que muchos clientes no ordenarían estos platos si solo los vieran en un menú, pero que, al probarlos, comienzan a sentirse cómodos y familiarizados con la sazón boliviana.
Para los hermanos Oropeza, este logro representa una sorpresa y un motivo de orgullo cultural, viendo este reconocimiento como una puerta abierta para despertar el interés global por conocer Bolivia. David Oropeza enfatizó que este éxito debe servir de inspiración para otros jóvenes bolivianos que deseen emprender en Nueva York, instándolos a llevar la cultura y la gastronomía del país a lo más alto.
Finalmente, este reconocimiento ha trascendido las fronteras de Estados Unidos. El Viceministerio de Gastronomía de Bolivia ha celebrado públicamente el logro de los hermanos Oropeza, destacando su capacidad para llevar la singularidad de los sabores bolivianos al escenario mundial y poner en valor la riqueza culinaria de la nación.


