Las festividades del Santiago, que se desarrollan tradicionalmente durante los meses de julio, agosto y septiembre, representan una de las etapas de mayor dinamismo económico para diversos sectores productivos. Entre los más beneficiados se encuentran las orquestas y los artistas locales, quienes dependen directamente de estas contrataciones para generar ingresos. Sin embargo, en los últimos días, este sector se ha visto envuelto en una controversia debido a las críticas de quienes solicitaban la suspensión de las actividades santiagueras en el contexto de una emergencia.
Ante estas presiones, los trabajadores del arte han salido en su defensa, demandando que se respete su derecho al trabajo. Para estos profesionales, la realización de los eventos no es solo una cuestión de espectáculo, sino que constituye el sustento fundamental para sus familias. El sector ha manifestado que la cancelación de estas actividades impactaría severamente en la economía de cientos de personas que dependen de la temporada de fiestas.
Carlos Nateros Urbina, director de la orquesta Nueva Tendencia Perú, fue uno de los voceros más claros en defender la continuidad de las presentaciones. Nateros Urbina expresó su pesar por la situación de las familias afectadas por el sismo, reconociendo el dolor y la tragedia vivida. No obstante, subrayó que los músicos también tienen responsabilidades familiares y la necesidad urgente de llevar el pan a sus hogares diariamente.
El director de la orquesta enfatizó que el impacto de una cancelación no es individual, sino colectivo. En el caso específico de Nueva Tendencia Perú, señaló que la agrupación está compuesta por 20 músicos, cada uno con una familia que depende de sus honorarios. Asimismo, recordó que existen compromisos contractuales con los contratistas que deben cumplirse, por lo que solicitó formalmente que se les permita seguir trabajando para evitar un perjuicio económico mayor.
Por su parte, la artista Nataly Salazar aportó una perspectiva que vincula la solidaridad con la necesidad laboral. Salazar informó que fue una de las primeras personas del medio artístico en trasladar ayuda directa a los damnificados en la zona de Pumpunya, demostrando que el sector no es indiferente ante la tragedia. Sin embargo, advirtió que pedir la suspensión total de las actividades santiagueras conllevaría una pérdida económica irreparable. Esta pérdida no solo afectaría al mundo artístico, sino que se extendería a los pequeños negociantes y comerciantes que viven del día a día y que dependen del flujo de personas que generan estas festividades.
En el Parque de los Músicos, el sentimiento de preocupación fue compartido por la cantante conocida como la Sirenita del Surcubamba. La artista lamentó que ya se hayan suspendido algunas actividades tradicionales, haciendo especial énfasis en la cancelación del pasacalle. Según explicó, la participación de las comparsas en estos eventos no es un hecho aislado, sino que genera una cadena de consumo que beneficia a múltiples actores económicos. Al suspenderse el pasacalle, dicha cadena se rompe, afectando a quienes venden productos y servicios durante el trayecto. A pesar de este escenario, la cantante manifestó su esperanza de recuperar el ritmo de trabajo en los días siguientes, especialmente durante los feriados, fecha en la cual muchas familias celebrarán sus tradicionales fiestas santiagueras.
Para equilibrar la necesidad de trabajo con el sentido de responsabilidad social, se llevaron a cabo acciones de apoyo concreto. En el parque Huamanmarca, se organizó la denominada "Huancayotón", un evento que contó con la participación masiva de artistas. En este espacio, los trabajadores del espectáculo colaboraron activamente para recaudar y entregar ayuda a los damnificados por el sismo, demostrando que es posible mantener la actividad económica y, al mismo tiempo, brindar apoyo a quienes más lo necesitan en momentos de crisis.
En conclusión, el sector artístico y musical, representado por directores de orquesta y cantantes, hace un llamado a la comprensión. Sostienen que el respeto a su trabajo es la única vía para garantizar la subsistencia de sus familias y de los comerciantes locales, mientras continúan canalizando su solidaridad a través de actividades organizadas como la Huancayotón.


