La comunidad de Villa Gesell se encuentra conmocionada tras el fallecimiento de Isabella, una niña de tan solo dos años, cuya muerte ha desencadenado una compleja investigación judicial. Lo que inicialmente parecía un accidente doméstico ha tomado un giro alarmante al revelarse el historial judicial de la madre, Lucía Sosa, quien ya había estado involucrada en procesos legales previos relacionados con la muerte de otras dos de sus hijas.
El hecho ocurrió el pasado lunes, cuando Lucía Sosa se presentó en el Hospital Municipal Arturo Illia trasladando el cuerpo sin vida de Isabella. Según el relato brindado por la mujer al personal médico, la pequeña habría fallecido debido a un cuadro de broncoaspiración mientras tomaba la mamadera. Sin embargo, esta versión fue rápidamente puesta en duda tras los resultados de la autopsia. El informe forense, consignado por el diario La Capital de Mar del Plata, reveló que la causa del fallecimiento fue una hipoxemia, es decir, una falta de oxígeno en la sangre, provocada por una asfixia obstructiva.
Ante estos hallazgos, la fiscalía ha intensificado las pesquisas para reconstruir minuciosamente los movimientos de Sosa y determinar qué sucedió realmente dentro del hogar antes de que la mujer llegara al centro asistencial. En este contexto, el testimonio de una vecina del barrio, identificada como Lola, ha aportado datos cruciales que arrojan luz sobre el pasado de la familia.
En diálogo con Telenoche, la vecina relató que la familia llegó al barrio en el año 2019. Según su testimonio, la pareja parecía estar "escapando" tras haber sufrido la pérdida de dos criaturas en años anteriores. Lola detalló que en 2013 falleció Candela, de cuatro meses, y en 2016 murió Jazmín, de once meses. En aquel entonces, Lucía Sosa y su pareja de ese momento, Héctor Picard, fueron enjuiciados y permanecieron detenidos durante casi dos años. A pesar de la gravedad de los hechos, ambos fueron finalmente absueltos.
La testigo añadió que, como consecuencia de aquellos sucesos, las autoridades les habían quitado la custodia de otros tres hijos. Al mudarse a Villa Gesell en 2019, la pareja llegó con un bebé de tres meses. No obstante, las autoridades fueron notificadas de este traslado, lo que derivó en un allanamiento en la vivienda que alquilaban en el Barrio Industrial, resultando nuevamente en el retiro del recién nacido. Posteriormente, Héctor Picard fue detenido por causas vinculadas a violencia de género.
Tras la separación de Picard, Sosa inició una relación con Daniel Aguirre, con quien tuvo dos hijos: Isabella, quien estaría cumpliendo tres años el día de mañana, y un niño de cuatro años. Este último fue trasladado recientemente por las autoridades para evaluar su estado de salud y garantizar su protección, siguiendo la medida de separar a los niños de la madre investigada.
Lola, la vecina, manifestó que la comunidad comenzó a involucrarse y a sospechar cuando conocieron el trasfondo real de la mujer. Aseguró que Sosa se presentaba ante el barrio victimizándose, alegando que había perdido una hija y que había sido víctima de violencia de género por parte de Picard, ocultando la magnitud de sus antecedentes judiciales. La testigo describió el comportamiento de la madre el día posterior a la muerte de Isabella como "alarmante", señalando que su expresión no manifestaba dolor y, lo más grave, que la mujer nunca llamó a los servicios de emergencia en el momento del suceso.
A la investigación se sumó el aporte de Erika Agnes Hooft Suárez, abogada de familia que ha intervenido durante años en expedientes de protección de los hijos de Sosa. La profesional advirtió que el hospital Materno Infantil de Mar del Plata ya había diagnosticado a la mujer con Síndrome de Munchausen. Este trastorno, caracterizado por la simulación o provocación de síntomas físicos o psicológicos para atraer atención médica, ya había sido un punto de preocupación en actuaciones judiciales previas.
Actualmente, la fiscalía trabaja en la recolección de pruebas y testimonios para esclarecer si existe una correlación entre el diagnóstico psiquiátrico, los antecedentes de muertes infantiles y el fallecimiento de Isabella. El caso permanece bajo investigación mientras se determina la responsabilidad penal de Lucía Sosa.

