La organización World Central Kitchen ha reportado avances significativos en sus labores de asistencia alimentaria en las regiones impactadas por los recientes sismos. Miguel Tortosa, quien se desempeña como el responsable de comunicación de emergencia de la entidad, informó que durante el transcurso del último mes se ha logrado la distribución de un total de 1.100.000 comidas destinadas a las personas que se encuentran en las zonas afectadas por los terremotos.
De acuerdo con los datos suministrados por Tortosa, la operatividad de la organización ha mantenido un ritmo constante desde el momento en que ocurrió el desastre natural hasta el pasado viernes 24 de julio. En este lapso, la capacidad de respuesta se ha traducido en la entrega diaria de un volumen que oscila entre las 30.000 y las 50.000 bandejas de alimentos. Esta cifra refleja la escala de la movilización logística implementada para atender la demanda alimentaria en los puntos críticos.
El centro neurálgico de esta operación es una cocina de campaña que ha sido establecida estratégicamente en las instalaciones del Club Puerto Azul, ubicado en Naiguatá. Desde este punto de elaboración, se coordinan todas las tareas de preparación de los alimentos que posteriormente son trasladados hacia las comunidades que han sufrido los efectos del sismo. La infraestructura de campaña permite que el proceso de cocción y empaque se realice de manera masiva para cumplir con las metas diarias de distribución.
Para sostener este nivel de producción, World Central Kitchen cuenta con un equipo humano robusto. Tortosa precisó que más de 200 personas están dedicadas activamente a la preparación de los alimentos. Este grupo de trabajo es el encargado de transformar las materias primas en las miles de bandejas que diariamente salen de la cocina de Naiguatá hacia los destinos finales, asegurando que la ayuda llegue a quienes más lo necesitan.
En cuanto a la logística de distribución geográfica, la organización ha desplegado sus rutas para cubrir diversas localidades. Los alimentos elaborados en la cocina de campaña son distribuidos específicamente en las zonas afectadas de La Guaira y Catia La Mar, extendiendo además el alcance de la ayuda hasta la ciudad de Caracas. Esta triangulación de entregas permite que el apoyo alimentario llegue a distintos sectores impactados por la emergencia.
Además del suministro de comidas sólidas, la organización ha puesto un énfasis considerable en el acceso a recursos básicos de hidratación. Miguel Tortosa estimó que la distribución de agua potable es igualmente masiva, con un reparto diario que se sitúa entre las 50.000 y las 60.000 botellas de agua. Este esfuerzo complementario busca mitigar la carencia de agua potable en las áreas donde la infraestructura pudo haberse visto comprometida por la actividad sísmica.
En resumen, el balance presentado por el responsable de comunicación de emergencia subraya una operación sostenida en el tiempo, basada en un centro de producción en Naiguatá y un equipo de más de 200 personas, logrando impactar con comida y agua potable a miles de ciudadanos en La Guaira, Catia La Mar y Caracas hasta el cierre del reporte el 24 de julio.

