River Plate ha puesto fin a una de las negociaciones más prolongadas y complejas del mercado actual. Tras semanas de intensos diálogos y un proceso que se asemejó a una novela, el conjunto Millonario logró destrabar la salida del delantero Ángel Correa desde Tigres de México, oficializando así su incorporación al plantel profesional. El jugador, quien fue parte del plantel campeón del mundo en Qatar, ha sellado su vínculo contractual con la institución riverplatense hasta diciembre del año 2029.
Los detalles financieros de la operación revelan la magnitud de la inversión realizada por River. El club acordó el pago de 15 millones de dólares por el pase definitivo del futbolista, a los cuales se sumarán otros dos millones de dólares adicionales sujetos al cumplimiento de objetivos específicos. Con estas cifras, el ex San Lorenzo y Atlético de Madrid se convierte en la compra más cara en la historia de River Plate, superando los montos invertidos anteriormente en los traspasos de Kevin Castaño y Lucas Pratto. Este regreso al fútbol argentino se produce doce años después de que Correa dejara el Ciclón para iniciar su trayectoria en Europa.
El camino hacia el acuerdo no fue sencillo. El "tira y afloje" entre la dirigencia de River y los representantes del conjunto regiomontano se extendió durante varias semanas. Durante este periodo, Tigres de México modificó en diversas ocasiones las condiciones exigidas para liberar al jugador. El desenlace llegó finalmente en la cuarta oferta presentada por el club argentino, logrando resolver con éxito las diferencias existentes en cuanto a las formas de pago.
Una vez concretado el acuerdo, Correa se sometió a la revisión médica correspondiente, la cual resultó satisfactoria, permitiéndole firmar el contrato a largo plazo. El futbolista no llegó solo a Núñez; realizó una recorrida por el Estadio Monumental acompañado de su esposa, Sabrina Di Marzo, y sus tres hijas. A través de las redes sociales oficiales del club, el delantero expresó su entusiasmo por comenzar esta nueva etapa: "Hola a todos los hinchas de River, estoy muy contento de estar acá. Espero verlos pronto y disfrutar en este hermoso estadio que tenemos", declaró.
Más allá de la presentación oficial, el entorno del jugador ha dejado pistas sobre su rol en el equipo. Agustín Jiménez, representante de Correa, publicó una fotografía en Instagram junto al futbolista y Stefano Di Carlo, mostrando una camiseta sin número. Sin embargo, el pie de foto "AC10" ha generado fuertes especulaciones sobre el dorsal que utilizará. Esta situación se vincula directamente con la posición de Juan Fernando Quintero, quien fue licenciado por el club y cuya única vuelta a River sería para rescindir su contrato.
En este sentido, existen rumores de que Correa podría heredar el número 10 que dejaría vacante el colombiano. Para que esto suceda, el trámite debe realizarse antes de que el jugador sea inscripto formalmente ante la AFA para disputar el Torneo Clausura, ya que el reglamento impide modificar el dorsal una vez efectuado el registro. No obstante, el futbolista sí podría utilizar dicho número en la Copa Sudamericana, dado que River iniciará su participación en agosto, tiempo en el cual se espera que la salida de Quintero esté totalmente resuelta.
Por otro lado, la salida de Correa desde México no estuvo exenta de polémica. El rosarino recibió duras críticas en el país norteamericano debido a que no se presentó a la pretemporada y se despidió de sus compañeros antes de que existiera un acuerdo formal entre los clubes, a pesar de tener un contrato vigente con Tigres hasta el año 2027.
No obstante, el deseo de regresar a la República Argentina trascendía lo estrictamente deportivo. Tanto el jugador como su familia no tenían intenciones de permanecer en México. Un factor determinante fue la seguridad personal, ya que Sabrina Di Marzo, esposa del delantero, denunció públicamente haber sido víctima de amenazas en las últimas semanas, motivo circunstancial que aceleró la decisión de retornar a su país.


