Meta ha tomado la decisión de intervenir activamente contra la proliferación de vídeos grabados de manera secreta en Instagram. El foco de esta medida son aquellos contenidos capturados mediante el uso de gafas inteligentes, específicamente el modelo Ray-Ban Meta, que están siendo utilizadas para registrar situaciones sin el consentimiento de los implicados, a menudo con el propósito de ganar atención a través de bromas desagradables en espacios públicos.
La compañía ha identificado que el diseño de estos dispositivos representa un desafío significativo para la privacidad. Debido a que la montura de las Ray-Ban Meta se asemeja considerablemente a la de unas gafas convencionales, los usuarios pueden pasar desapercibidos mientras graban a otras personas. Aunque el dispositivo integra una luz blanca que parpadea para indicar que la cámara está en funcionamiento, esta señal no ha sido suficiente para evitar que se realicen grabaciones a escondidas.
En los últimos meses, se ha observado un incremento en la publicación de vídeos en redes sociales que muestran bromas dirigidas a personas anónimas. Según ha recogido Business Insider, estas acciones en ocasiones han trascendido la simple broma para convertirse en situaciones de acoso. Los objetivos principales de estas grabaciones suelen ser empleados de tiendas o trabajadores de establecimientos de comida rápida, quienes son filmados mientras realizan sus labores profesionales sin saber que están siendo registrados.
Asimismo, la plataforma ha detectado un patrón preocupante relacionado con supuestos seductores. Estos usuarios se graban a sí mismos mientras se acercan a mujeres en lugares públicos, como gimnasios o en la calle, capturando la reacción de las personas sin que estas sean conscientes de la presencia de una cámara. Este uso del dispositivo ha generado una creciente preocupación sobre la ética y la privacidad en el uso de tecnologías vestibles.
Ante esta situación, Adam Mosseri, director ejecutivo de Instagram, ha manifestado la postura oficial de la empresa a través de un vídeo compartido en las historias de la red social. Mosseri fue tajante al afirmar que la plataforma no desea que se utilicen sus herramientas para grabar a personas a escondidas, acosarlas y posteriormente publicar dicho material en Instagram. En consecuencia, el directivo ha asegurado que la compañía procederá a eliminar este tipo de contenido de su plataforma.
Si bien todavía no se ha precisado el impacto total que tendrá esta medida de moderación de contenido, Meta ya había implementado acciones previas para mitigar la sensación de incomodidad que genera el uso de estas gafas. A principios de julio, la compañía lanzó una actualización de privacidad de carácter obligatorio para todos los usuarios de sus gafas inteligentes.
Esta actualización técnica tiene como objetivo evitar que el dispositivo se convierta en una herramienta de espionaje. La funcionalidad implementada desactiva automáticamente la cámara si el sistema detecta que alguien ha manipulado o roto el denominado 'LED de captura'. De este modo, se busca impedir que los usuarios eliminen físicamente la luz de advertencia para grabar en secreto sin que el entorno se dé cuenta.
Con estas medidas, tanto a nivel de moderación de contenido como de actualizaciones de hardware y software, Meta intenta combatir el uso problemático de sus dispositivos y reducir el impacto negativo que han tenido las grabaciones no consensuadas en la percepción pública de su tecnología.

