El primer encuentro de los playoffs de la Copa Sudamericana 2026 dejó un resultado ajustado en Buenos Aires. Boca Juniors logró quedarse con la victoria por 1-0 frente a O'Higgins, en un partido donde el conjunto chileno, apodado el Capo de Provincia, mostró un nivel competitivo destacado que mantiene abierta la llave para el duelo de vuelta.
El equipo dirigido por Lucas Bovaglio arribó a Argentina con una confianza fundamentada en sus recientes participaciones internacionales. O'Higgins llegó a esta instancia tras derrotar a Millonarios en la Sudamericana y haber eliminado previamente a Bahía en territorio brasileño durante la Copa Libertadores, antes de caer ante Tolima. Con este antecedente, el equipo de Rancagua no se sintió intimidado por el escenario de La Bombonera y planteó un esquema táctico claro desde el pitazo inicial.
La estrategia del Capo de Provincia consistió en ceder la posesión del balón al conjunto local para apostar por transiciones rápidas y ataques directos hacia la portería rival. Este plan surtió efecto durante gran parte del primer tiempo, periodo en el cual O'Higgins fue superior y generó las ocasiones más claras del encuentro. El eje de estas llegadas fue Arnaldo Castillo, quien a través de pivoteos constantes permitió que sus compañeros se proyectaran al área.
Una de las jugadas más peligrosas ocurrió a los seis minutos, cuando Castillo habilitó a Francisco González, quien ejecutó un lob espectacular que terminó impactando en el techo del arco, superando al portero Álvaro Montero. Posteriormente, a los 21 minutos, el mismo Castillo asistió a Martín Sarrafiore, quien sacó un potente zurdazo desde la medialuna que obligó a Montero a intervenir para evitar el gol.
A pesar del dominio territorial y ofensivo de los chilenos, la jerarquía individual de Boca Juniors apareció en el momento más crítico. A los 44 minutos, Leandro Paredes, quien recientemente disputó la final del Mundial contra España, filtró un pase magistral para Miguel Merentiel. El delantero uruguayo controló el balón con maestría y definió con precisión ante Omar Carabalí, marcando el 1-0 justo antes del descanso. Fue un golpe duro para O'Higgins, que se iba al vestuario sintiendo que el resultado no reflejaba el desarrollo del juego.
En la segunda mitad, el panorama cambió drásticamente. Boca Juniors, bajo la dirección técnica de Rodolfo Arruabarrena —quien asumió el cargo tras la salida de Claudio Úbeda—, decidió tomar el control del ritmo del partido. El conjunto Xeneize utilizó su experiencia para "congelar" el encuentro, priorizando la posesión y reduciendo los espacios para evitar que O'Higgins volviera a generar peligro.
El equipo de Rancagua intentó reaccionar y mostró señales de vida alrededor del minuto 75, cuando Alan Robledo ganó un duelo aéreo pero envió su cabezazo por encima del travesaño. A los 80 minutos, Malcom Braida probó suerte con un remate de derecha que fue desviado y posteriormente despejado al córner por Omar Carabalí. Sin embargo, estas fueron las únicas aproximaciones significativas de un segundo tiempo donde el control fue total para los locales.
Cabe destacar que Francisco González, figura del semestre para el equipo chileno, disputó este encuentro sabiendo que próximamente se integrará al Tijuana de México, aunque lo hará recién después de finalizar esta llave contra los argentinos.
El resultado deja a Boca Juniors con una ligera ventaja, aunque el equipo argentino llega a este duelo en un momento complejo, habiendo sido eliminado previamente de la Copa Libertadores por Universidad Católica en su propio estadio. Por su parte, O'Higgins se retira de Buenos Aires con la satisfacción de haber demostrado que no es inferior futbolísticamente a su rival.
El partido de vuelta se disputará el próximo jueves 30 de julio a las 20:30 horas en el Estadio El Teniente de Rancagua. El Capo de Provincia buscará dar vuelta la historia en la Sexta Región, aprovechando que la diferencia de un solo gol permite mantener vivas las esperanzas de avanzar en la Copa Sudamericana 2026.

