El Gobierno de Venezuela, en un trabajo coordinado con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), ha revelado una cifra alarmante sobre las consecuencias materiales de los recientes sismos que azotaron el país. Según las estimaciones oficiales, el doble sismo ha dejado un rastro de 2.106.000 toneladas de escombros, una cantidad que plantea un desafío logístico y ambiental de proporciones masivas para las autoridades locales.
Esta cifra fue dada a conocer este viernes por el ministro de Ecosocialismo (Ambiente), Nelson Rodríguez, quien detalló que el cálculo fue posible gracias a un despliegue técnico que incluyó el sobrevuelo de drones y helicópteros, además de exhaustivas mediciones realizadas directamente en el campo. Durante una entrevista concedida al canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), el ministro enfatizó la magnitud de la tragedia, señalando que, según los organismos internacionales, no existen referencias globales de un volumen de residuos tan elevado en otras emergencias o tragedias similares.
Para brindar mayor claridad sobre la naturaleza de estos desechos, Rodríguez presentó una lámina informativa donde se desglosa la composición del total de escombros. De las más de dos millones de toneladas, 1.529.000 corresponden a material de construcción, mientras que las 577.000 restantes consisten en bienes personales de las víctimas. A pesar de la precisión de los números, el ministro no especificó si estas cifras representan la totalidad de los daños a nivel nacional o si se concentran únicamente en el estado La Guaira, que ha sido identificado como la zona más afectada por los movimientos telúricos.
Ante esta situación, el Ministerio de Ecosocialismo ha iniciado reuniones con expertos para evaluar y adoptar protocolos internacionales destinados al tratamiento y reciclaje de los escombros. El objetivo es implementar lo que el ministro calificó como una "cultura de segregación en origen". Este proceso implica la separación de los materiales según su naturaleza desde el momento de la recolección, permitiendo que sean reciclados, tratados y, eventualmente, reinsertados en el ciclo productivo del país.
En términos operativos, el gobierno ha establecido once sitios en el estado La Guaira que funcionan como Centros de Disposición Temporal (CDT). En estas instalaciones, los escombros son depositados y clasificados rigurosamente en tres categorías: materiales peligrosos, reciclables y áridos. Para optimizar estas labores, el ministro Rodríguez informó que se ha trasladado una máquina trituradora desde el estado Nueva Esparta. Asimismo, adelantó que el sector privado tendrá una participación activa en la separación de los escombros y que habrá centros de disposición gestionados por empresas privadas.
Cabe destacar que este nuevo balance amplía las estimaciones previas. El pasado 29 de junio, el PNUD había calculado que solo en La Guaira se habían generado cerca de 1,2 millones de toneladas de escombros. Dicho análisis fue realizado mediante una herramienta rápida que integra imágenes satelitales, evaluaciones de daños en edificaciones basadas en inteligencia artificial, datos sobre la altura y ubicación de los inmuebles, y conocimientos de ingeniería local.
El impacto de los terremotos, ocurridos el pasado 24 de junio, ha sido devastador. El balance oficial más reciente, emitido el jueves, indica que al menos 4.930 personas perdieron la vida y 16.740 resultaron heridas. En cuanto a la crisis habitacional, 17.907 personas quedaron sin hogar. El daño estructural es igualmente crítico: se reportan 856 edificios dañados, de los cuales 190 colapsaron totalmente. Además, el principal aeropuerto del país, ubicado en La Guaira, permanece inoperativo debido a los graves daños estructurales sufridos durante los sismos.


