El fútbol profesional en México retoma su actividad este jueves 16 de julio con el arranque oficial del torneo Apertura 2026. Tras un periodo de espera, el balón vuelve a rodar con la disputa de los dos primeros encuentros correspondientes a la Jornada 1 de este certamen, marcando el regreso de la emoción de la liga local para los aficionados en todo el país.
Este reinicio se produce exactamente 51 días después de que se definiera al actual monarca del fútbol mexicano. El pasado domingo 24 de mayo de 2026, los Cementeros del Cruz Azul lograron coronarse campeones tras derrotar a los Pumas de la Universidad Nacional Autónoma de México. El encuentro, disputado en el Estadio Olímpico Universitario, terminó con un marcador de 1-2 a favor de la escuadra celeste, gracias a un gol agónico anotado por Rodolfo Rotondi. Con este resultado, que se mantuvo idéntico en el marcador global, el Cruz Azul alcanzó el décimo trofeo de campeón de Liga MX en la historia de la institución.
Sin embargo, el inicio de este nuevo torneo ocurre bajo una circunstancia que puede calificarse como sui generis. La actividad de la liga local comienza mientras aún quedan pendientes dos compromisos fundamentales de la Copa Mundial de la FIFA 2026, evento que ha capturado la atención global. El calendario establece que el sábado 18 de julio se llevará a cabo el duelo por el tercer lugar entre las selecciones de Francia e Inglaterra, partido que tendrá como escenario el Miami Stadium.
Aún más relevante es el encuentro final de la justa mundialista, que se disputará el domingo 19 de julio en el New York / New Jersey Stadium. En este duelo por el título máximo, las selecciones de España y Argentina se enfrentarán para definir al campeón del mundo. Esta superposición de calendarios provoca que la atención de la gran mayoría de los seguidores del fútbol profesional en México se encuentre, en el mejor de los casos, dividida entre el inicio de su liga nacional y el cierre del torneo más importante a nivel internacional.
Esta dualidad de intereses no afecta únicamente a la afición, sino que se extiende hasta los niveles más altos de la estructura directiva del fútbol en el país. De hecho, los directivos se encuentran en una posición donde deben atender simultáneamente dos frentes críticos, lo que coloquialmente se describe como tener un ojo al gato y otro al garabato.
El ejemplo más evidente y pintoresco de esta situación es el de Mikel Arriola. Arriola desempeña una doble función de alta responsabilidad: es el Comisionado Presidente de la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) y, al mismo tiempo, el Presidente de la Liga MX. Esta combinación de cargos lo coloca como la máxima autoridad tanto del torneo que inicia este jueves como de la organización que actúa como anfitriona del Mundial.
Debido a sus responsabilidades y funciones como anfitrión de la Copa Mundial de la FIFA 2026, Arriola tiene el compromiso institucional de estar presente en la Gran Final que se llevará a cabo en Estados Unidos. Por esta razón, el ejecutivo tomó un avión este jueves con destino a la "Gran Manzana", coincidiendo exactamente con el mismo día en que comienza la actividad del torneo Apertura 2026, el certamen donde él ostenta la máxima autoridad administrativa.
De esta manera, el inicio del torneo local se ve matizado por la agenda internacional del máximo ejecutivo del fútbol mexicano, quien debe priorizar su presencia en Nueva York para el cierre del Mundial, mientras en México se dan los primeros pasos de una nueva temporada de la Liga MX.


