El 45 Festival de la Guitarra de Córdoba ha puesto fin a su edición con un balance financiero muy positivo, aunque con matices significativos en cuanto a la asistencia presencial en sus recintos. Según los datos presentados este miércoles por el alcalde de la ciudad, José María Bellido, y la presidenta del Instituto Municipal de Artes Escénicas (IMAE) y concejala de Cultura, Isabel Albás, el evento ha alcanzado una recaudación récord de 678.000 euros. Esta cifra representa un incremento del 65,7% en comparación con el año anterior, cuando los ingresos se situaron en 410.000 euros.
A pesar de este crecimiento en la taquilla, el festival ha operado bajo un presupuesto también récord de 1,7 millones de euros. No obstante, las autoridades municipales han puesto el foco en un dato contradictorio: la ocupación media de los espectáculos en los teatros municipales no ha logrado superar el 52%. Esta situación ha llevado al alcalde de Córdoba a hacer un llamamiento a la ciudad para iniciar una reflexión que permita mejorar el modelo del festival. El objetivo es evitar que, a pesar de contar con una programación de alta calidad, muchos de los conciertos se desarrollen con una parte considerable del aforo vacío.
En términos de asistencia global, el número de espectadores experimentó un aumento del 21,8% respecto a la edición anterior. En total, 27.463 personas asistieron a los 29 conciertos programados, superando los 22.539 asistentes de la edición de 2025, que contó con 25 conciertos. El desglose por salas muestra realidades distintas: el Gran Teatro registró una media de 5.645 espectadores, lo que supone una ocupación del 60%. Por su parte, el Teatro de la Axerquía congregó a 19.433 personas, alcanzando un 55% de ocupación. El Teatro Góngora fue el espacio con menor afluencia, con una media de 1.485 espectadores, representando el 40% del aforo total para los conciertos proyectados.
Analizando los datos específicos por recinto, los diez conciertos celebrados en el Gran Teatro, que cuenta con un aforo de 834 localidades, lograron una media de 564 personas por función. En el Teatro Góngora, con un aforo de 542 plazas, los siete conciertos celebrados recibieron una media de 226 espectadores. Finalmente, los nueve conciertos del Teatro Axerquía, que dispone de 3.500 localidades, reunieron a una media de 2.159 personas. A estas cifras se suman otros 300 espectadores que participaron en las actividades dirigidas al público infantil y familiar en el Bulevar del Gran Capitán, así como el concierto realizado en el Patio de los Naranjos dentro del programa paralelo.
De los 29 espectáculos del cartel, cuatro de los cuales fueron estrenos absolutos, solo cinco alcanzaron el lleno absoluto. Estos fueron los dos conciertos de Vicente Amigo, el tributo a Dire Straits, la actuación de Siloé y el espectáculo de Leonor Watling & Leo Sidrán.
Respecto al incremento del presupuesto, Isabel Albás advirtió que se debe, en gran medida, al aumento significativo del coste de los espectáculos en los últimos años. El alcalde, José María Bellido, definió este fenómeno como una "inflación de los cachés" que afecta no solo a las figuras más reconocidas, sino al sector en general, encareciendo el diseño de un cartel atractivo y variado.
Para combatir la baja ocupación, tanto Albás como Bellido subrayaron la apuesta del Ayuntamiento por diversificar las propuestas y atraer a nuevas audiencias. Esto incluye la oferta de una mayor variedad de géneros musicales, el trabajo en políticas de precios con bonificaciones para colectivos específicos y la mejora de la accesibilidad universal. En el ámbito formativo, el festival se consolidó como un canal de transmisión de conocimiento con la participación de 95 alumnos de 11 países diferentes y la concesión de 12 becas de estudio para alumnos de conservatorios.
A nivel mediático, el impacto ha sido notable. El festival generó más de 700 impactos informativos, un aumento superior al 30% frente a los 539 del año pasado. La audiencia acumulada superó los 175 millones de personas, mientras que el valor publicitario se situó en más de 3,2 millones de euros, casi cuatro veces el retorno de la edición previa. Asimismo, el valor de comunicación superó los 11 millones de euros, impulsado por una mayor presencia en medios nacionales. Para cubrir el evento, se acreditaron 101 periodistas de 65 medios de comunicación distintos.
Finalmente, el Ayuntamiento ha calificado el balance general como muy positivo. El alcalde Bellido afirmó que el festival sigue vivo y evoluciona, descartando que la cita esté amortizada. En su opinión, el crecimiento en espectadores y recaudación demuestra que existe un público fiel y un interés por nuevas fórmulas, subrayando que la prioridad ahora es optimizar la organización de los recursos para mejorar las cifras de audiencia. Por su parte, Isabel Albás destacó que la 45 edición ha mantenido su identidad al propiciar el diálogo entre el talento local, nacional e internacional.


