El sueño de la selección francesa de conquistar su tercera Copa del Mundo llegó a un final abrupto este martes. El conjunto galo fue eliminado de la competición tras caer por 2-0 frente a una España sólida y efectiva, en un encuentro que dejó un sabor amargo para los dirigidos por Didier Deschamps y que sentenció la suerte del subcampeón vigente en el torneo.
El partido fue, en términos generales, frustrante para el equipo francés. Sin embargo, nadie encarnó mejor ese sentimiento que Kylian Mbappé. El máximo goleador y la mayor figura de la selección no pudo ocultar su enfado, especialmente tras el gol de Pedro Porro, anotación que comenzó a definir la semifinal y que terminó por cerrar las puertas de la gran final para los galos.
Mbappé, quien suele ser el eje sobre el cual gira el ataque de Francia, atravesó su peor noche en el torneo. Su desempeño fue un reflejo del estado general de sus compañeros, quienes se vieron superados por la propuesta española. La derrota no solo significó la salida del certamen, sino que arrebató el sueño mundialista a un equipo que llegaba con altas expectativas de bicampeonato.
Uno de los momentos más emblemáticos del encuentro ocurrió tras el segundo gol de España, una jugada que sintetizó la impotencia francesa. El tanto fue el resultado de una gran pared entre Dani Olmo y el lateral Pedro Porro, quien definió con precisión. En ese instante, las cámaras capturaron la reacción de Mbappé, cuya frustración se volvió viral en cuestión de minutos.
El delantero número 10 mostró una mirada que mezclaba bronca y desaliento. Tras el gol, el jugador miró hacia su propio arco, levantó el brazo en un gesto de reproche —como indicando que el equipo debía avanzar o reaccionar— y giró rápidamente para dirigirse al centro del campo y reanudar el juego. A falta de poco más de media hora para el pitazo final, esa reacción resumía a una Francia que, durante la semifinal, se comportó como un equipo fantasma.
La decepción deportiva de Mbappé fue proporcional a su reacción emocional. Las estadísticas del encuentro fueron demoledoras para el crack del Real Madrid: no logró realizar ni un solo remate al arco y perdió un total de 14 balones, cifras que subrayan una actuación muy distante de su nivel habitual.
Al finalizar el encuentro, la estrella francesa no evitó los micrófonos de la prensa. En declaraciones brindadas al canal de televisión francés M6, Mbappé manifestó su enojo y reconoció que el equipo no estuvo a la altura de las circunstancias, ni desde el plano técnico ni en la capacidad de contrarrestar el planteamiento táctico del rival.
"No jugamos el partido que queríamos, ni tácticamente, ni técnicamente, ni en cuanto al nivel general que mostramos. Cuando no haces lo que tenés que hacer en una semifinal de un Mundial, no ganas", sentenció el jugador, admitiendo la superioridad española.
Asimismo, Mbappé destacó la disciplina de España, señalando que el equipo rival se mantuvo fiel a su plan de juego durante todo el partido. El jugador francés explicó que la idea de su equipo era presionar arriba para evitar que los españoles se acomodaran en la posesión, pero confesó que no lo consiguieron. "Hubo demasiados errores. No supimos cómo hacerles daño", agregó con resignación.
Con este resultado, Francia se queda en la puerta de una nueva definición, sumándose a sus experiencias previas de 2018, cuando se coronaron campeones en Rusia, y de 2022, cuando fueron subcampeones en Qatar tras caer ante Argentina en el estadio de Lusail. Ahora, los galos deberán disputar el partido por el tercer y cuarto puesto este sábado, enfrentándose al perdedor del choque entre Argentina e Inglaterra.
Además del golpe anímico, esta derrota pone fin a una racha notable: Francia había logrado siete victorias consecutivas en cruces frente a selecciones europeas en Mundiales, una marca que reflejaba la jerarquía construida en instancias decisivas. Asimismo, el equipo francés no había caído en los 90 minutos de una eliminación directa desde los cuartos de final de Brasil 2014, donde fueron derrotados 1-0 por Alemania.


