En una acción coordinada llevada a cabo durante la mañana de este martes 14 de julio, la séptima fase de la denominada Operación CriptoGato logró desmantelar una nueva estructura de minería clandestina de criptomonedas. La intervención fue el resultado de un esfuerzo conjunto entre la empresa Neoenergia y la Policía Civil del Distrito Federal (PCDF), quienes localizaron la instalación ilegal operando dentro de una vivienda situada en el Morro da Cruz, en la región de São Sebastião.
Durante el operativo, los agentes de la 30ª DP (São Sebastião) procedieron a la incautación de 13 equipos de alto rendimiento diseñados específicamente para el proceso de minería de activos digitales. En el momento del allanamiento, toda la maquinaria se encontraba plenamente operativa. Las investigaciones preliminares confirmaron que el complejo tecnológico se abastecía de energía eléctrica a través de una conexión clandestina, instalada directamente en la red de suministro, evitando así el pago del consumo energético.
Además de las máquinas de minería, las autoridades aseguraron un computador utilizado para la gestión y el control de la operación. Entre los objetos decomisados destacó la presencia de un roteador industrial, originalmente diseñado para el corte de madera, y un equipo electrónico desarrollado artesanalmente por los propios sospechosos. Según el análisis policial, esta infraestructura permitía que las estaciones de minería fueran montadas, desmontadas y transportadas con facilidad, una característica logística que facilitaba la movilidad del esquema y ampliaba su capacidad de actuación ilegal.
Un aspecto crítico resaltado por Neoenergia es el cambio en el perfil operativo de los delincuentes. La compañía informó que la detección de esta estructura en una zona poblada confirma una tendencia creciente en el modus operandi de los criminales. Anteriormente, estas granjas de minería solían instalarse en áreas rurales aisladas, alejadas de los núcleos residenciales para evitar ser detectadas. No obstante, este hallazgo en São Sebastião representa el tercer flagrante ocurrido en zonas pobladas, sumándose a operativos previos realizados en Arniqueiras durante el mes de mayo y en el Jardim Botânico el mes pasado.
El impacto energético de esta operación ilegal es considerable. Un balance técnico realizado por Neoenergia determinó que la cantidad de electricidad desviada para alimentar el equipo incautado en el Morro da Cruz sería suficiente para abastecer a más de mil residencias durante un mes completo. Más allá de las pérdidas financieras directas para la distribuidora, la empresa advirtió que este tipo de conexiones clandestinas generan una sobrecarga crítica en la red eléctrica local. Esta situación pone en riesgo a la población civil, ya que puede provocar oscilaciones de tensión, cortes imprevistos de energía y, en casos más graves, incendios provocados por el sobrecalentamiento de las líneas.
A pesar del éxito del operativo, el responsable del inmueble donde funcionaba la mina no fue localizado en el lugar al momento de la intervención. La Policía Civil ha confirmado que las investigaciones continuarán activamente con el objetivo de identificar no solo a los responsables directos del inmueble, sino también a los posibles financiadores y a otros involucrados en la red de minería ilegal.
La Operación CriptoGato, que comenzó sus fiscalizaciones en enero de este año, ha mostrado resultados significativos en la lucha contra el robo de energía destinado a la minería de criptomonedas. Desde su inicio, se han desarticulado un total de 12 mineradoras clandestinas y se han incautado 774 equipos especializados. Gracias a estas acciones, se ha logrado recuperar aproximadamente 8 millones de reales en perjuicios económicos. La magnitud del consumo eléctrico de estas estructuras es alarmante; según los datos acumulados, el volumen de energía utilizado por las 12 mineradoras desmanteladas hasta la fecha sería suficiente para abastecer a toda la localidad de Recanto das Emas durante un mes entero.

