En abril de 2026 se ha hecho público el “SAPEA Evidence Review Report on Advanced Materials”, un exhaustivo documento de 200 páginas elaborado por el Asesoramiento Científico para la Política de las Academias Europeas (SAPEA). Este organismo forma parte del Mecanismo de Asesoramiento Científico a la Comisión Europea, aunque es importante precisar que las opiniones vertidas en el informe pertenecen exclusivamente a SAPEA y a los expertos implicados, no reflejando necesariamente la postura oficial de la Unión Europea ni de la Comisión Europea.
El informe surge como respuesta a una solicitud de asesoramiento científico realizada por el Colegio de Comisionados en marzo de 2025. El objetivo central es analizar cómo los materiales avanzados pueden contribuir a la autonomía estratégica de la Unión Europea y fortalecer su capacidad competitiva frente a otras potencias económicas globales.
Los materiales avanzados se definen, siguiendo la descripción operativa de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), como materiales diseñados racionalmente para poseer propiedades nuevas o mejoradas, o características estructurales optimizadas, con el fin de lograr un rendimiento funcional específico o superior. Esta categoría es amplia e incluye tanto nuevos materiales manufacturados emergentes como aquellos creados a partir de materiales tradicionales mediante procesos de fabricación innovadores, como los enfoques ascendentes.
La relevancia de estos materiales es transversal a la sociedad moderna. Se encuentran presentes en sectores críticos como la construcción, la energía, la salud, la electrónica y la movilidad. Ejemplos cotidianos incluyen los materiales semiconductores esenciales para el suministro energético y los dispositivos electrónicos, los materiales ópticos que permiten la conectividad a través de fibra óptica, metales de alta calidad para motores a reacción, estructuras ligeras para vehículos, pigmentos y nanoestructuras aplicadas a la atención médica.
El análisis de SAPEA revela que la Unión Europea posee programas de investigación e infraestructura de excelencia, respaldados por marcos de financiación sólidos. Asimismo, el continente mantiene un liderazgo mundial en diversas áreas de sostenibilidad en comparación con economías como la de Estados Unidos y China. Sin embargo, el informe advierte sobre debilidades estructurales. La fragmentación de los ecosistemas y mercados económicos transfronterizos dificulta la innovación industrial y la expansión necesaria para competir directamente con los centros de fabricación asiáticos.
Entre los desafíos identificados se encuentran la brecha de inversión privada entre la UE y sus competidores en Estados Unidos y Asia, así como bajos niveles de digitalización en el diseño y desarrollo de materiales. Además, se señala un apoyo industrial insuficiente para que los inventores superen la fase crítica de desarrollo y una carencia de competencias profesionales necesarias para afrontar los retos futuros.
Para abordar estas cuestiones, el informe se estructura en siete capítulos detallados. El primero se centra en la definición de materiales avanzados y la autonomía estratégica en sectores clave. El segundo analiza la sostenibilidad y la transición verde, destacando la oportunidad de mitigar desafíos ambientales, económicos y sociales. El tercer capítulo examina las tecnologías emergentes en fabricación y la necesidad de crear redes sólidas entre la academia y la industria para lograr la escalabilidad de la producción.
El cuarto capítulo se dedica a las direcciones de investigación básica para sustituir materiales tradicionales por opciones más sostenibles y funcionales. El quinto capítulo aborda la digitalización, analizando cómo la inteligencia artificial, las simulaciones y las bases de datos de alta calidad pueden transformar el diseño y la circularidad de los materiales. El sexto capítulo discute la gobernanza y los marcos regulatorios, tomando como ejemplo la evolución de las normas para nanomateriales. Finalmente, el séptimo capítulo ofrece conclusiones y opciones políticas para que los responsables gubernamentales impulsen el éxito de Europa en este campo.
El documento concluye que la sostenibilidad debe ser el eje del diseño, fabricación y eliminación de los materiales. Se enfatiza la adopción de principios de economía circular, donde los residuos se utilicen como materia prima —como en el caso de dispositivos electrónicos desechados o fracciones no comestibles de la producción alimentaria— para reducir la dependencia de materias primas escasas. Asimismo, se propone la integración de evaluaciones holísticas del ciclo de vida y el desarrollo de materiales bioinspirados y biodegradables.
En definitiva, el informe de SAPEA posiciona a los materiales avanzados como facilitadores clave para la doble transición ecológica y digital de Europa, subrayando que el aprovechamiento de la IA y el aprendizaje automático será fundamental para automatizar la producción y generar nuevas líneas de investigación que garanticen la resiliencia industrial del continente.


