Una jornada de violencia marcó la tarde de este domingo en la zona limítrofe entre las comunas de San Bernardo y El Bosque, donde un ataque armado resultó en la muerte de dos personas. Las víctimas fueron identificadas como un hombre de 40 años y un joven de 19, quienes, tras recibir impactos de bala en la vía pública, fueron trasladados de urgencia a un centro asistencial, donde finalmente fallecieron.
El hecho se desencadenó en un sector donde la tranquilidad se vio interrumpida por una ráfaga de disparos. Según los antecedentes recabados, las víctimas fueron ingresadas al Hospital El Pino acompañadas por sus familiares, quienes intentaban salvar sus vidas. A pesar de que el personal médico desplegó todos los esfuerzos y protocolos de emergencia para estabilizarlos, la gravedad de las heridas provocadas por los proyectiles fue letal, confirmándose el deceso de ambos pacientes en el recinto hospitalario.
Simultáneamente al ingreso de los heridos al hospital, Carabineros fue alertado sobre un hecho irregular en la intersección de Avenida Lo Blanco con Volcán Peteroa. Al llegar al lugar, los efectivos policiales constataron el hallazgo de un automóvil que se encontraba envuelto en llamas. De acuerdo con los relatos de testigos presenciales, el vehículo incendiado habría sido el mismo desde el cual se ejecutó la agresión. Los testigos describieron que los atacantes realizaron una ráfaga de disparos mientras el automóvil se encontraba en movimiento, huyendo posteriormente del sitio del suceso.
Respecto a las circunstancias individuales de los ataques, la información preliminar indica que las víctimas fueron abordadas en situaciones distintas pero en el mismo contexto temporal. Uno de los hombres, de 40 años, fue baleado en el momento en que salía de su domicilio particular con el objetivo de fumar un cigarro. Por otro lado, el joven de 19 años fue herido en el lugar, y sus familiares solo pudieron enterarse de la situación tras escuchar los gritos de desesperación de los vecinos que presenciaron el ataque.
Un aspecto relevante que ha surgido durante las primeras indagaciones es el vínculo previo entre las víctimas. Según testimonios recogidos por Carabineros, el hombre y el joven solían mantener una relación de amistad. Sin embargo, en el último tiempo, dicha relación se habría deteriorado, surgiendo rencillas y conflictos no solo entre ellos, sino también entre sus círculos cercanos. Esta tensión se manifestó incluso después del crimen, ya que familiares de ambos fallecidos protagonizaron enfrentamientos verbales y disputas dentro de las dependencias del Hospital El Pino.
La conmoción en el sector fue evidente. Una testigo que presenció el tiroteo relató a Cooperativa que ella y su esposo se encontraban llegando al lugar en su propio vehículo cuando se percataron de la violencia del ataque. La mujer describió el pánico vivido, señalando que tuvieron que huir rápidamente del sitio debido a que no se sabía con certeza de dónde provenían los disparos y, en ese instante, ya se estaba procediendo a quemar el automóvil involucrado.
Asimismo, la testigo destacó el riesgo que representó el ataque para la comunidad, mencionando que en ese punto específico se instala una feria los días jueves y domingos. Afortunadamente, para el momento de la balacera, la feria ya se había levantado, lo que evitó que el número de víctimas fuera mayor debido a la afluencia de personas que habitualmente concurre a dicho comercio.
Actualmente, el sitio del suceso se mantiene aislado y bajo estricta custodia de Carabineros para evitar la contaminación de las pruebas. Las labores de investigación están siendo coordinadas y supervisadas por el Equipo contra el Crimen Organizado y Homicidios (ECOH) de la Fiscalía. El trabajo pericial se ha centrado especialmente en el vehículo incendiado, el cual es clave para determinar la identidad de los autores materiales del crimen y el móvil exacto de este ataque coordinado.


