En operativos de seguridad realizados en diferentes establecimientos penitenciarios del país, las autoridades lograron intervenir a dos mujeres que intentaban vulnerar los protocolos de ingreso para introducir sustancias ilícitas y objetos prohibidos. Los hechos ocurrieron de manera separada en los penales de Bagua Grande, ubicado en la región de Amazonas, y en el penal de Chiclayo, situado en la región de Lambayeque.
El primer incidente se registró en el penal de Bagua Grande, en la región de Amazonas. Durante los procedimientos habituales de control y seguridad, los agentes encargados de la vigilancia intervinieron a una ciudadana identificada como Amelia V. T., quien se disponía a ingresar al recinto penitenciario. Según el reporte, durante el proceso de revisión corporal, los efectivos de seguridad notaron que la visitante presentaba un estado de aparente nerviosismo, lo que despertó las sospechas del personal a cargo.
Ante esta situación y siguiendo los protocolos de seguridad establecidos, los agentes procedieron a interrogar a la mujer, consultándole directamente si traía consigo algún objeto o sustancia ilícita que estuviera prohibida dentro del centro penitenciario. Frente a este interrogatorio, la ciudadana Amelia V. T. admitió que efectivamente portaba material prohibido. De manera voluntaria, la mujer procedió a extraer de sus partes íntimas un paquete que medía aproximadamente 15 centímetros de largo. Tras la inspección del bulto, se constató que contenía una sustancia que, por sus características físicas y su olor, fue identificada como marihuana.
Simultáneamente, una segunda operación de control se llevó a cabo en el penal de Chiclayo, en la región de Lambayeque. En este caso, el personal de seguridad intervino a una mujer identificada como Leidi Caterine S. T., de 28 años de edad. Durante la revisión de sus pertenencias personales, específicamente al inspeccionar su monedero, los agentes detectaron un objeto prohibido: un chip de color amarillo que no presentaba ningún logotipo visible.
Se pudo determinar que la ciudadana Leidi Caterine S. T. intentaba ingresar al establecimiento penitenciario con el propósito de visitar a su conviviente, el interno Jamir J. A. De acuerdo con los registros del centro, el interno se encuentra clasificado en la cuadra 5, pabellón 4, y pertenece al Régimen Cerrado Ordinario. El hallazgo del dispositivo electrónico en el monedero de la visitante representó una infracción a las normas de seguridad del penal, ya que el ingreso de chips y dispositivos de comunicación no autorizados está estrictamente prohibido.
Tras concretarse ambas intervenciones, tanto en Bagua Grande como en Chiclayo, las autoridades penitenciarias procedieron a poner los casos en conocimiento de los efectivos de la Policía Nacional del Perú (PNP). La intervención policial tiene como objetivo iniciar las diligencias correspondientes de ley para determinar las responsabilidades penales de las mujeres intervenidas. Asimismo, se informó que el proceso contará con la participación de un representante del Ministerio Público, entidad que supervisará que las acciones pertinentes se lleven a cabo conforme al marco legal vigente.
Ante estos hechos, el Instituto Nacional Penitenciario (INPE) ha emitido un pronunciamiento dirigido a la población. La institución instó encarecidamente a todos los familiares y allegados de los internos a abstenerse de intentar ingresar objetos, dispositivos o sustancias ilícitas a los centros penitenciarios. El INPE advirtió que este tipo de conductas no solo vulneran la seguridad y el orden interno de los penales, sino que exponen a los visitantes a enfrentar severas sanciones penales.
Ambos casos subrayan el rigor de los controles implementados por el personal de seguridad en las puertas de acceso a los penales, donde la revisión corporal y la inspección de pertenencias son fundamentales para evitar que elementos prohibidos lleguen a los internos, manteniendo así la disciplina y la seguridad dentro de los recintos penitenciarios de las regiones de Amazonas y Lambayeque.

