El ciclista esloveno Tadej Pogacar, quien ya ha logrado cuatro victorias en el Tour de Francia, ha hecho un llamado público para replantear la organización del calendario competitivo profesional. El corredor de 27 años manifestó este domingo que, si tuviera la capacidad de decidir, modificaría íntegramente la programación de las carreras para evitar que los deportistas tengan que competir en las zonas con temperaturas más elevadas durante los meses de verano en el continente europeo.
Estas declaraciones fueron emitidas por el líder de la competencia al finalizar la novena etapa de la actual edición de la prestigiosa carrera francesa. La jornada, desarrollada en la región central de Corrèze, específicamente en la localidad de Ussel, se vio obligada a sufrir una modificación en su trazado original. Debido a que se activó una "alerta roja" por una intensa ola de calor, los organizadores decidieron acortar el recorrido en aproximadamente 30 kilómetros para salvaguardar la integridad de los participantes.
El clima se ha convertido en uno de los protagonistas más difíciles de esta 113ª edición del Tour. Desde que la competencia dio inicio en Barcelona, España, el pelotón ha tenido que lidiar diariamente con condiciones climáticas adversas. En cada uno de los nueve días transcurridos hasta el momento, los ciclistas han enfrentado temperaturas que han superado los 35 grados centígrados, lo que ha generado un desgaste físico considerable y un debate sobre la seguridad en el deporte.
Ante esta situación, han surgido diversas propuestas entre los corredores para mitigar el impacto térmico. El veterano ciclista australiano, Luke Durbridge, sugirió la posibilidad de adelantar el horario de inicio de las etapas para aprovechar las horas más frescas del día. Sin embargo, Tadej Pogacar se mostró escéptico respecto a la eficacia de esta medida particular.
El líder del Tour explicó que se trata de un tema complejo y extenso, pero fue tajante al señalar que, si tuviera el poder de cambiar la estructura actual, optaría por un calendario completamente diferente. Según el esloveno, la solución no reside en ajustar unas pocas horas, sino en dejar de correr en los lugares calurosos durante los meses de julio y agosto. Sobre la propuesta de comenzar las etapas a las 10:00 de la mañana, Pogacar afirmó que, para él, ese cambio no representaría una solución real, ya que los corredores terminarían la competencia bajo el calor más intenso del día.
A pesar de las duras condiciones ambientales, Pogacar destacó el trabajo logístico de su equipo, el UAE Emirates-XRG. El esloveno señaló que los equipos profesionales cuentan actualmente con medidas sofisticadas para combatir las altas temperaturas. En este sentido, manifestó su satisfacción con la gestión de su escuadra, asegurando que realizaron un trabajo muy bueno para enfriar sus sistemas y que el equipo manejó el calor de manera eficiente.
En cuanto a los resultados deportivos de la novena etapa, la victoria fue para el neerlandés Mathieu Van der Poel. El corredor del equipo Alpecin, de 31 años y antiguo campeón del mundo, logró imponerse tras haber superado un inicio de la "Grande Boucle" donde se sintió aturdido por las altas temperaturas. Van der Poel recuperó su estado físico en el momento oportuno y demostró ser el más fuerte en el esprint final, superando a los tres últimos integrantes de la escapada: el noruego Tobias Johannessen, el británico Tom Pidcock y el francés Alex Baudin.
Con la llegada del primer día de descanso en esta edición, el panorama de la clasificación general se mantiene favorable para el esloveno. Tadej Pogacar conserva el maillot amarillo con una ventaja de 2 minutos y 42 segundos sobre el danés Jonas Vingegaard, integrante del equipo Visma. El podio se completa con el mexicano Isaac del Toro, compañero de equipo de Pogacar en el UAE, quien se ubica a 3 minutos y 27 segundos del líder.


