La noche del sábado fue escenario de un desenlace inesperado en el evento UFC 329, donde el regreso al octágono de Conor McGregor terminó de manera prematura. El combate, que enfrentaba al peleador irlandés contra Max Holloway, llegó a su fin apenas al minuto 1:09 del primer asalto, debido a una lesión sufrida en la pierna por parte de McGregor.
Este enfrentamiento representaba la primera pelea de McGregor en más de cinco años. El combate, programado en la división de peso wélter y pactado para disputarse a cinco asaltos, comenzó con una acción agresiva por parte del irlandés. Al iniciar el combate, McGregor se lanzó hacia su oponente ejecutando una patada circular voladora de izquierda, pero la maniobra terminó en un aterrizaje aparatoso sobre su rodilla derecha.
A pesar del impacto, McGregor (22-7-0) intentó continuar con la pelea, tratando de conectar algunos golpes y patadas adicionales contra Holloway (28-9-0). Sin embargo, quedó rápidamente en evidencia que la lesión en su pierna le impedía completar el combate, forzando el cierre prematuro de una noche que había comenzado con altas expectativas.
El ambiente en el recinto era de máxima tensión y entusiasmo, ya que el público había agotado todas las entradas disponibles para presenciar el retorno. McGregor hizo su entrada al cuadrilátero acompañado por el tema “Hypnotize” de Notorious B.I.G., marcando un regreso que ocurría exactamente cinco años y un día después de su última pelea.
En otras latitudes de la cartelera, Paddy Pimblett (24-4-0), originario de Liverpool, logró una victoria contundente frente a Benoit Saint Denis (17-4-0). Pimblett despachó a su rival mediante un nocaut técnico (TKO) durante el primer asalto. El resultado generó una euforia particular en la audiencia, pues ocurrió pocas horas después de que Inglaterra obtuviera la victoria contra Noruega en el partido de cuartos de final de la Copa del Mundo.
Pimblett, quien inició el combate sin ser el favorito, demostró eficacia técnica al bloquear una patada circular de Saint Denis. Inmediatamente después, se lanzó al ataque y aplicó una llave de control de cabeza frontal que dejó inconsciente a su oponente, asegurando la victoria en tan solo 52 segundos.
Por otro lado, en la categoría de peso gallo, Mario Bautista (18-3-0) se impuso ante Cory Sandhagen (18-7-0). La victoria de Bautista fue conseguida por decisión unánime de los jueces. La estrategia del peleador fue efectiva desde el inicio, aprovechando una patada a la pierna durante el primer asalto y manteniendo una presión constante sobre Sandhagen en los asaltos posteriores. La decisión final se consolidó gracias a una ráfaga de golpes lanzada por Bautista en el tercer asalto.
En el combate de peso mosca, programado a tres asaltos, Brandon Royval (18-9-0) logró someter a Lone’er Kavanagh (10-2-0). Royval utilizó un estrangulamiento trasero para cerrar la pelea por sumisión, obteniendo el triunfo a los 3:40 minutos del último asalto.
Finalmente, la cartelera principal abrió con un resultado sorprendente. King Green (36-17-0) logró sobrevivir a un primer asalto sumamente difícil, durante el cual recibió una paliza que lo dejó ensangrentado. Sin embargo, cuando solo quedaban 20 segundos para finalizar el primer round, Green conectó un derechazo preciso en la mandíbula de Terrance McKinney (18-9-0). Tras este golpe, Green procedió a rematar a su adversario, logrando un nocaut técnico (TKO) a los 4:59 minutos del primer asalto.


