La selección argentina logró su clasificación a las semifinales del Mundial tras vencer a Suiza con un marcador de 3-1 en un encuentro disputado en Kansas City. El partido, que se extendió hasta el tiempo suplementario, estuvo marcado por la intensidad y una resistencia helvética que obligó a la Albiceleste a luchar hasta los últimos minutos para asegurar su pase a la siguiente ronda.
El encuentro comenzó con un dominio marcado de Argentina, que controló la posesión y generó llegadas claras, incluyendo una oportunidad mediante un cabezazo de Alexis Mac Allister tras un centro de Lionel Messi. Sin embargo, conforme avanzaba el tiempo, el equipo dirigido por Lionel Scaloni comenzó a mostrar signos de agotamiento físico. Esta disminución en la intensidad, sumada a una demora en los cambios por parte del cuerpo técnico, permitió que Suiza encontrara espacios y se animara a atacar con mayor determinación.
El momento crítico para Argentina llegó en el minuto 68, cuando Ndoye y Rodríguez coordinaron una pared en la banda izquierda que culminó en un gol de alta calidad ante el portero Emiliano "Dibu" Martínez. A pesar del golpe, el rumbo del partido cambió drásticamente en el minuto 72, cuando el delantero suizo Embolo fue expulsado tras una simulación detectada por el VAR, dejando a su equipo con diez hombres en cancha y otorgando a Argentina una ventaja numérica crucial para el tramo final.
Tras un tiempo reglamentario agotador y con varias intervenciones destacadas del portero suizo Kobel, el partido se definió en la prórroga. En el minuto 112, Julián Álvarez anotó un gol decisivo que destrabó el encuentro, superando la resistencia de Kobel. Finalmente, en el minuto 120+1, un contragolpe letal selló la historia: tras un rebote en el área, Lautaro Martínez definió la jugada para poner el 3-1 definitivo y asegurar el boleto a semifinales.
Al término del encuentro, el capitán Lionel Messi expresó su felicidad por el resultado, aunque calificó el triunfo como "muy duro". Messi señaló que el equipo sabía que se enfrentaría a un rival con mucha intensidad y destacó la importancia de haber dado este paso para poder encarar una semana de preparación más tranquila antes del próximo desafío. Para el astro argentino, esta semifinal será especial, ya que representa la tercera de su carrera en una Copa del Mundo y marcará su primer enfrentamiento oficial contra Inglaterra.
Por su parte, el seleccionador Lionel Scaloni definió la victoria como un "partido histórico", aunque mantuvo una postura autocrítica. El entrenador admitió que el equipo sufrió y que fueron llevados al límite por un rival muy físico. "Hay que ser realistas, tenemos cosas para mejorar, pero ganando es mejor hacerlas", afirmó Scaloni, quien además minimizó la jerarquía del próximo rival, asegurando que enfrentar a Inglaterra es tan difícil como enfrentarse a cualquier otra selección de alto nivel.
Julián Álvarez, pieza clave en la victoria, manifestó que el resultado le produjo un "mucho desahogo", especialmente tras las críticas recibidas en redes sociales que habían afectado al equipo. El delantero del Atlético de Madrid subrayó la importancia de mantenerse unidos para salir adelante en los momentos más difíciles del encuentro.
Ahora, la Albiceleste se prepara para un choque de alta tensión el próximo miércoles 15 de julio en el Estadio de Atlanta, Georgia. Argentina y Inglaterra se enfrentarán en una Copa del Mundo por primera vez desde el año 2002. El encuentro está programado para las 4 p.m. hora de Buenos Aires.
En el ámbito extracurricular, Scaloni también se refirió a las recurrentes acusaciones sobre supuestos favores arbitrales hacia Argentina, asegurando que son críticas comunes para las grandes selecciones y que, con la implementación del VAR, es sumamente difícil que se produzcan tales favoritismos. Asimismo, el técnico elogió el desempeño de España en el torneo, calificándola como un equipo "temible" tras su victoria sobre Bélgica.
Finalmente, los defensores Cristian "Cuti" Romero y Lisandro Martínez destacaron los valores del equipo. Romero atribuyó el ADN ganador a la herencia de jugadores como Messi y Ángel Di María, mientras que Martínez resaltó el respeto constante hacia los rivales como pilar fundamental de la actual gestión de la selección.


