La selección de Inglaterra ha asegurado su lugar en las semifinales de la Copa del Mundo 2026 tras disputar un intenso encuentro este sábado frente a Noruega. El partido, que se extendió hasta la prórroga, culminó con una victoria para los ingleses por un marcador de 2-1, dejando fuera de la competición a un equipo noruego que llegó a las instancias finales del torneo. Sin embargo, más allá del resultado numérico, el encuentro quedó marcado por una fuerte controversia arbitral relacionada con la aplicación de una normativa recientemente implementada por la FIFA.
El desarrollo del juego fue dinámico y cargado de tensión desde el inicio. Noruega logró adelantarse en el marcador, colocando al equipo inglés en una situación comprometida durante gran parte del encuentro. No obstante, Inglaterra supo reaccionar ante la adversidad gracias a la actuación destacada de Jude Bellingham. El mediocampista fue la figura central del ataque inglés, anotando un doblete que permitió a su equipo remontar la situación y eventualmente llevarse la victoria en el tiempo suplementario.
El punto de mayor conflicto ocurrió cuando el marcador se encontraba empatado parcialmente 1-1. En un momento crítico del partido, la escuadra de Noruega logró anotar un tanto a través de Heggem, acción que parecía darle la ventaja definitiva y el pase a la siguiente ronda. No obstante, la alegría fue efímera, ya que el cuerpo arbitral decidió invalidar la anotación, desatando la polémica entre los jugadores y el cuerpo técnico noruego.
La decisión del árbitro se fundamentó en una infracción cometida previamente durante la ejecución de un tiro de esquina. En la jugada que terminó con el balón perforando las redes, Erling Haaland empujó a un defensor de la oncena inglesa. El colegiado detectó la falta y decretó la infracción, anulando el posterior gol de Heggem. Lo que generó confusión y debate fue la manera en que se reanudó el juego. En lugar de otorgar el balón a Inglaterra para reiniciar la acción desde el lugar donde se cometió el foul, el árbitro principal determinó que el tiro de esquina debía efectuarse nuevamente.
Esta decisión fue malinterpretada por diversos sectores que no estaban familiarizados con los cambios reglamentarios de esta edición del Mundial. No obstante, la resolución del árbitro fue correcta según las nuevas reglas de la FIFA implementadas específicamente para el Mundial 2026. La normativa establece que, cuando se pita una infracción durante un córner y el pateador aún no ha hecho contacto con el balón, la jugada debe repetirse en lugar de conceder un tiro libre indirecto o directo al equipo contrario.
En el caso específico del partido contra Inglaterra, el balón aún no se encontraba en el aire al momento de pitarse la falta cometida por Haaland. Por lo tanto, el reglamento obligaba a que el tiro de esquina se ejecutara una vez más. Este evento representa la primera vez que se aplica esta acción concreta desde que la regla entró en vigor, lo que explica la sorpresa y el desconcierto inicial de quienes siguieron el encuentro.
Con este resultado, Inglaterra se posiciona ahora a la espera de conocer quién será su rival en las semifinales del certamen. Por su parte, Noruega se despide de la Copa del Mundo 2026. A pesar de la eliminación dolorosa y el cierre abrupto de su camino, el equipo noruego se retira con la satisfacción de haber hecho historia en el fútbol de su país, ya que este torneo marcó la primera vez que logran avanzar hasta la instancia de los cuartos de final.


