Rosemarie Dietz, quien fuera una de las figuras más recordadas del programa juvenil Mekano, ha decidido abrirse sinceramente sobre las transformaciones que ha experimentado en su vida personal y profesional durante el último tiempo. En una reciente entrevista concedida al medio Las Últimas Noticias, la comunicadora compartió los pormenores de su actual situación laboral y reflexionó sobre el complejo proceso emocional que ha atravesado tras la ruptura sentimental con Cristóbal González.
En el ámbito profesional, Dietz ha dado un giro significativo a su carrera, alejándose de los escenarios para incursionar en el mundo de los negocios. La exintegrante del programa juvenil reveló que ha fundado su propia agencia de marketing y publicidad, la cual lleva por nombre "Rose Dietz". A través de este emprendimiento, la comunicadora ha logrado establecer vínculos laborales con diversas personas y ha participado activamente en la grabación de promociones para marcas de automóviles, demostrando su capacidad de reinvención en el mercado actual.
Actualmente radicada en la ciudad de Valdivia, Rosemarie expresó sentirse en una etapa de plenitud y bienestar. Para ella, el hecho de volver a enfocarse en sus propias metas y recibir el apoyo y cariño de la gente ha sido fundamental para su recuperación emocional. En sus propias palabras, se siente maravillosa como mujer al poder retomar el cuidado de sí misma y ver cómo surgen nuevas oportunidades laborales y llamadas de diversas empresas que aún valoran su trayectoria.
Al reflexionar sobre su edad y su momento vital, la comunicadora aseguró que se siente más realizada ahora que ha cumplido los 40 años. De hecho, Dietz sostiene la convicción de que el término de su relación ocurrió en el mejor momento de su vida, ya que hoy se percibe a sí misma como una madre y empresaria exitosa. Explicó que, si bien dedicó un tiempo considerable al cuidado de su hija pequeña, ahora ha encontrado la oportunidad de realizarse profesionalmente, lo que le ha brindado una sensación de satisfacción personal muy profunda.
Sin embargo, el camino hacia esta estabilidad no ha estado exento de dolor. Rosemarie se sinceró sobre el quiebre con Cristóbal González, el padre de su hija, con quien mantuvo una relación durante siete años. La separación se concretó en agosto del año pasado, motivada por una nueva infidelidad por parte de González. La comunicadora confesó que la traición le causó un impacto devastador, dejándola en estado de shock y provocando que, durante varios días, sufriera de insomnio.
El dolor fue intensificado por la sensación de desvalorización. Dietz manifestó que fue muy fuerte procesar el hecho de ser "despachada como tan poca cosa", especialmente considerando la duración de su vínculo sentimental. Esta tensión se hizo pública hace algunas semanas, cuando la exchica Mekano lanzó un duro descargo contra su expareja, acusándolo de haber preferido pasar tiempo con una amante en Viña del Mar en lugar de celebrar el Día del Padre junto a su hija.
A pesar de las heridas, Rosemarie asegura que hoy se encuentra en una etapa de sanación. Si bien reconoce que en el futuro podría llegar a perdonarlo, afirma que en el presente no siente ni pena ni rabia, sino una neutralidad que le permite enfocarse exclusivamente en el bienestar de su hija y en alcanzar la paz mental.
En cuanto a la organización de su rutina diaria, la empresaria explicó que coordina los cuidados de su hija con el padre, aunque prioriza la cercanía con la pequeña. Relató que, en ocasiones, lleva a su hija al trabajo, asegurando que nunca la deja de lado y que disfrutan juntas de esos espacios laborales.
Finalmente, al ser consultada sobre la posibilidad de iniciar una nueva relación amorosa, Rosemarie Dietz fue clara al señalar que es demasiado pronto para considerar esa opción. Aunque no se cierra a la posibilidad del amor en el futuro y manifestó su deseo de casarse algún día, estableció una condición innegociable: cualquier persona que desee formar parte de su vida debe amar a su hija tanto como a ella. Por ahora, sin embargo, se siente cómoda en la soledad, declarando que se encuentra en "modo empresaria" con el objetivo primordial de generar ingresos y consolidar su éxito financiero.


