La actriz chilena Fernanda Finsterbusch, de 26 años, atraviesa uno de los periodos más intensos y prolíficos de su trayectoria artística. La intérprete, quien ya había captado la atención del público en producciones como ‘Edificio Corona’ y ‘Hijos del Desierto’, se posiciona hoy en el centro de la escena mediática gracias a dos proyectos de alta visibilidad: su rol protagónico en la nueva teleserie de Mega, ‘Prohibida Obsesión’, y su participación en la película ‘Once’, dirigida por Pablo Larraín, donde encarnará a Michelle Bachelet en el contexto del Golpe de Estado de 1973.
A pesar del incremento súbito en su exposición pública y el ruido generado en redes sociales, Finsterbusch ha manifestado abordar este momento con serenidad. En declaraciones recientes a BioBioChile, la actriz señaló que se toma con calma el hecho de volverse una figura masiva, describiéndose como una persona que no tiene mucho que ocultar y viendo estos nuevos roles como desafíos gigantes que requieren decisiones conscientes para lidiar con la fama.
En ‘Prohibida Obsesión’, Finsterbusch interpreta a Bárbara, una mujer de 25 años definida como potente, intensa, impulsiva y llena de contradicciones. El personaje es el catalizador del conflicto central de la trama, ya que desestabiliza la vida de Luciano, un arquitecto exitoso interpretado por Diego Muñoz. Lo que comienza como una aventura impulsiva de una noche se transforma en una espiral de consecuencias que pone en riesgo el matrimonio de Luciano con Antonia, personaje encarnado por Sigrid Alegría, y afecta la propia cordura del protagonista.
Para construir a Bárbara, la actriz ha implementado un método de trabajo exhaustivo. Finsterbusch utiliza agendas personales donde redacta narraciones en primera persona de cada capítulo, analizando los objetivos de cada escena y las profundidades psicológicas de su personaje. Define a Bárbara como alguien que vive un "intento desesperado por ser amada", una mujer independiente pero marcada por un vacío interno que la lleva a actuar de forma errática. Según la actriz, la producción de Mega se ha distinguido por tener una etapa de preparación previa muy extensa, lo que ha permitido a los actores familiarizarse con el guion "a fuego lento", evitando los estereotipos básicos o panfletarios.
Respecto a la naturaleza de la historia, la actriz aclaró que, aunque algunos han comparado el tono del proyecto con obras como ‘Baby Reindeer’, ‘Atracción Fatal’ o ‘Infidelidad’, ‘Prohibida Obsesión’ posee una diversidad mayor y una profundidad distinta, integrando una historia de amor que la aleja de las comparaciones simplistas.
En el ámbito cinematográfico, Finsterbusch se prepara para el reto de interpretar a Michelle Bachelet en ‘Once’, la nueva apuesta de Pablo Larraín y Fábula. Aunque debido a cláusulas contractuales no puede revelar detalles específicos sobre la construcción del personaje, la actriz expresó sentirse profundamente orgullosa de asumir las riendas de un guion de tal magnitud, calificando el proyecto como una apuesta que generará debate.
Paralelamente a su carrera en las artes escénicas, Fernanda Finsterbusch ha logrado consolidar un exitoso emprendimiento textil llamado Wisteria, fundado junto a su hermana. La tienda de ropa nació en 2018, aunque alcanzó su verdadero despegue durante la pandemia de 2020. Lo que comenzó como una necesidad de generar recursos con un inventario limitado de gorros y chaquetas, se ha transformado hoy en un negocio con tienda física, bodega y un stock considerable.
La filosofía detrás de Wisteria se aleja de los cánones tradicionales de la moda. Finsterbusch enfatiza que su objetivo es crear prendas útiles, cómodas, duraderas y de acceso económico, destacando la funcionalidad de productos como sus chaquetas impermeables. A pesar de que coordinar la gestión de la tienda con los horarios de grabación implica ceder espacios de descanso, la actriz afirma disfrutar el proceso creativo y la posibilidad de ofrecer ropa que no dependa de las tendencias pasajeras.
Finalmente, la actriz reflexionó sobre su crecimiento profesional y la presión de alcanzar la perfección. Citando un consejo familiar, mencionó que "la perfección es enemigo de lo oportuno", una premisa que ha aplicado para soltar las expectativas excesivas sobre sí misma y permitirse disfrutar del goce actoral, especialmente en el ritmo dinámico de la televisión.


