La eliminación de la selección de México frente a Inglaterra no puso fin a la conversación global sobre la Copa del Mundo en las plataformas digitales; más bien, provocó un desplazamiento del protagonismo. En un lapso de pocas horas, el interés de los usuarios, los creadores de contenido y las marcas migró hacia la selección de Noruega y, específicamente, hacia su figura central: Erling Haaland.
Este giro en la narrativa de internet ocurrió de manera inmediata tras las derrotas del país coanfitrión, junto con Estados Unidos y Canadá. Diversas compañías de gran escala, entre ellas Coca-Cola, Telcel, Walmart, Tim Hortons, Carl’s Jr. y Rexona, comenzaron a desplegar estrategias de contenido que incluyen videos y memes para brindar apoyo al conjunto nórdico en la previa de los cuartos de final.
Este fenómeno no es un evento aislado, sino que responde a una dinámica de consumo digital. Según datos de la consultora GWI, el Mundial concentra una parte significativa de la atención de las audiencias en línea, y el 74 % de los aficionados utiliza activamente las redes sociales para seguir el torneo. En este ecosistema, las marcas compiten por integrarse al flujo de información con la misma celeridad con la que evolucionan las tendencias.
En el entorno de las redes sociales, el Mundial opera como una carrera de relevos. Cuando una selección es eliminada, la atención colectiva se redistribuye rápidamente. Marcas, algoritmos y creadores de contenido se desplazan hacia los jugadores y equipos que generan el mayor volumen de interacciones y búsquedas. En este contexto, la victoria de Noruega sobre Brasil posicionó a Haaland como el nuevo epicentro de esta denominada economía de la atención.
Con un registro de siete goles en el torneo, Erling Haaland no solo es el líder técnico de Noruega en la cancha, sino que domina la conversación fuera de ella. El delantero de 25 años se ha convertido en el eje de la tendencia actual, aunque su magnetismo trasciende las estadísticas deportivas. Su disciplina personal ha despertado una fascinación particular entre el público: el jugador ha revelado que limita estrictamente el uso del teléfono celular, evita las pantallas antes de dormir y mantiene un descanso de entre nueve y diez horas cada noche. En cuanto a su alimentación, sigue una dieta rica en proteínas, carne, pescado, frutas y verduras, evitando al máximo los productos ultraprocesados.
Esta rigurosidad contrasta con su actitud en el mundo digital. Haaland interactúa directamente con los memes que se generan sobre su persona, rompiendo la barrera de la celebridad inalcanzable. Además, su incursión en la moda, específicamente su colección de bolsos Birkin de Hermès, ha expandido su impacto hacia nichos que no necesariamente siguen el fútbol. Esta dualidad ha hecho que su estilo de vida sea un formato atractivo en TikTok e Instagram, donde miles de aficionadas, conocidas como "girlies", celebran tanto su desempeño deportivo como su imagen personal, consolidándolo como un referente para la Generación Z.
El reporte de Reuters subraya que la "Haalandmanía" es evidente incluso en el ámbito físico. En la base de entrenamiento de Noruega, situada en las instalaciones del Inter Miami, la concentración de reporteros, cámaras y aficionados refleja el valor de su marca personal. Recientemente, el jugador impulsó este fenómeno a través de un mensaje en la red social X, invitando a los usuarios a buscar su nombre en Google. Al hacerlo, el buscador despliega una animación interactiva basada en el "remo vikingo", el cántico más emblemático de la afición noruega.
Esta coreografía, que simula el movimiento de remar en sincronía al ritmo de un tambor, ha pasado de las tribunas a las calles globales. Seguidores noruegos han recreado el festejo en Times Square, Manhattan y Boston. Incluso, la tendencia ha sido adoptada por otras hinchadas; en México, los aficionados adaptaron la coreografía en redes sociales, rebautizándola humorísticamente como "la trajinera". Marcas como Duolingo también han aprovechado la viralidad del "Viking Row" para incorporarlo en sus campañas.
Desde la perspectiva deportiva, la racha de Noruega es significativa, ya que el equipo disputa una Copa del Mundo por primera vez en 28 años y ha logrado instalarse entre los ocho mejores tras eliminar a Brasil, cinco veces campeón del mundo. Junto con Suiza, Noruega es una de las pocas excepciones en una fase dominada por potencias como Argentina, Francia, España e Inglaterra. Al llegar sin la obligación de ganar el trofeo, los noruegos compiten con menor presión, disfrutando su papel de revelación.
Al respecto, Haaland reconoció a través de Reuters que estar en cuartos de final es "bastante sorprendente", calificando la situación en su país como "algo muy especial". El delantero afirmó que la clave para manejar la presión es mantener el sentido del humor y disfrutar el momento. Mientras la competencia continúa en los estadios de México, Estados Unidos y Canadá, queda claro que, aunque los goles inician el interés, son los algoritmos los que definen qué historia domina la agenda global.


