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Bangladesh desborda euforia por el pase de Argentina a la final del Mundial 2026

El agónico triunfo sobre Inglaterra volvió a movilizar a miles de simpatizantes en el país asiático, donde cada presentación de la Selección se vive como si fuera un partido propio

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Bangladesh desborda euforia por el pase de Argentina a la final del Mundial 2026
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Argentina clasificó a la final del Mundial 2026 tras vencer 2-1 a Inglaterra, desatando una fiesta global que alcanzó niveles sorprendentes en Bangladesh. Miles de personas salieron a las calles de Daca y otras ciudades asiáticas con camisetas albicelestes, banderas y fuegos artificiales para celebrar el triunfo como si el equipo fuera propio. Este fenómeno, consolidado desde Qatar 2022, refleja la profunda admiración del pueblo bangladesí por Diego Maradona y Lionel Messi. A pesar de los 17,000 kilómetros de distancia, la pasión por la selección argentina ha trascendido fronteras, convirtiendo cada partido en un evento social masivo en Asia.

La clasificación de la selección argentina a la final del Mundial 2026 ha vuelto a generar un escenario que, aunque resulte inesperado para algunos, se ha vuelto habitual en las últimas ediciones del torneo. A más de 17.000 kilómetros de distancia del estadio donde la Albiceleste logró derrotar 2-1 a Inglaterra, miles de personas en Bangladesh salieron a las calles para celebrar el triunfo como si el equipo fuera propio. Esta masiva manifestación de alegría quedó registrada en decenas de videos que comenzaron a circular rápidamente a través de las redes sociales, mostrando la magnitud del impacto del equipo sudamericano en Asia.

Las imágenes capturadas en el país asiático revelan calles completamente colmadas de hinchas que visten las camisetas argentinas y despliegan banderas celestes y blancas. La atmósfera festiva estuvo marcada por el uso de bengalas y fuegos artificiales, mientras que caravanas de motocicletas, bocinazos constantes, abrazos y cánticos dedicados tanto a Lionel Messi como al director técnico Lionel Scaloni se apoderaron del espacio público. Según los registros, estas celebraciones se extendieron durante varias horas después de que el árbitro marcara el final del encuentro.

Uno de los núcleos principales de esta movilización fue el campus de la Universidad de Daca. En este lugar se instaló una pantalla gigante específicamente para que los aficionados pudieran seguir el desarrollo de la semifinal. Mucho antes de que el balón comenzara a rodar, el sitio ya se encontraba repleto de familias, grupos de amigos y vecinos. Estos asistentes compartieron una previa cargada de música, banderas y camisetas, creando un clima que, por momentos, recordó a la atmósfera de una plaza argentina durante cualquier Copa del Mundo.

El desarrollo del partido se vivió con intensidad al otro lado del planeta, reflejando las emociones del encuentro en tiempo real. Cuando Inglaterra anotó su gol, el ambiente festivo de la previa fue reemplazado por un silencio profundo que contrastó con la alegría inicial. Sin embargo, a pesar del golpe, la confianza de los hinchas bangladesíes en una reacción del equipo argentino nunca desapareció. El posterior empate devolvió la ilusión a los presentes, y el tanto que selló la clasificación terminó desatando una explosión de júbilo que se trasladó inmediatamente desde la universidad hacia las calles de la capital bangladesí y diversas ciudades del interior del país.

Este fenómeno no es un hecho aislado, ya que Bangladesh ha sorprendido anteriormente por su ferviente fanatismo hacia la Selección Argentina. Durante el Mundial de Qatar 2022, las multitudinarias celebraciones que acompañaron cada victoria del equipo de Scaloni dieron la vuelta al mundo, revelando una pasión que se ha venido gestando durante décadas. La admiración profunda que el pueblo bangladesí siente primero por Diego Maradona y, posteriormente, por Lionel Messi, terminó convirtiendo a la Argentina en el seleccionado favorito de millones de personas en esa nación.

Desde aquel periodo, cada presentación de la Albiceleste es percibida y vivida como un acontecimiento social masivo. Los partidos suelen convocar reuniones multitudinarias en plazas, campus universitarios y diversos espacios públicos. Los triunfos del equipo suelen desembocar en festejos que, en términos de intensidad y pasión, no tienen nada que envidiar a las celebraciones que se producen habitualmente en ciudades argentinas como Buenos Aires, Rosario o Córdoba.

La reciente victoria frente a Inglaterra volvió a confirmar y consolidar esa conexión emocional. El pase a la final no solo desató la alegría de los ciudadanos argentinos, sino que también movilizó a una de las hinchadas más singulares del fútbol mundial. A pesar de encontrarse lejos de Sudamérica, no compartir el mismo idioma ni tener fronteras comunes, Bangladesh volvió a demostrar que la pasión por la camiseta celeste y blanca es capaz de trascender cualquier distancia geográfica.