El pato Merlín, quien conquistó las redes sociales durante el Mundial de fútbol, ha sido el puente para que su familia obtenga una vivienda propia.
Merlín alcanzó la fama mundial tras ser captado en videos vistiendo una pequeña camiseta de la selección mexicana, caminando junto a su dueña, Karla Ivette Gómez, una vendedora ambulante. Debido a su popularidad, el ave fue nombrada "embajador" de la FIFA en México y apareció en diversos medios de comunicación, incluyendo las redes sociales oficiales de la selección nacional.
La historia tomó un giro positivo cuando la presidenta Claudia Sheinbaum invitó a la familia a su conferencia de prensa diaria en el mes de junio. Durante un contacto por videollamada realizado este viernes, Karla Gómez relató que le compartió a la mandataria la precaria situación en la que vivían, mostrando fotografías de su hogar y del lugar donde se bañaban. La vendedora confesó que residían en un local y que no habían expresado su situación anteriormente por temor a que la delegación se los quitara.
Ante este escenario, la presidenta Sheinbaum intercedió ante el gobierno de la Ciudad de México para que la familia pudiera ingresar al programa de vivienda social. A través de este esquema, la familia recibió una vivienda a crédito bajo condiciones favorables, permitiendo que Gómez pueda pagar el inmueble con su propio trabajo para el bienestar de sus hijos.
Al cierre de la rueda de prensa, la mandataria destacó que tanto el pato Merlín como su familia se han convertido en "un símbolo del país".
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