El incendio de Los Gallardos, en Almería, ha dejado un saldo trágico de 11 personas fallecidas, convirtiéndose en uno de los episodios más dolorosos registrados en España. Esta cifra es similar a la ocurrida el 17 de julio de 2005 en Riba de Saelices, Guadalajara, donde también murieron 11 personas debido a un fuego originado por una barbacoa mal apagada.
Al analizar la historia de los incendios forestales en el país, el año 1994 destaca como el más trágico, con un total de 30 víctimas; 22 de ellas fallecieron mientras colaboraban en las tareas de extinción y 8 fueron sorprendidas por las llamas. Otro año crítico fue 2005, con 23 fallecidos, la mayoría vinculados a la quema de rastrojos y labores de extinción.
El registro cronológico muestra otros sucesos graves. En 1992, Grazalema se llevó cinco vidas. En 1993, Tarragona registró seis víctimas. El año 1994 sumó además la muerte de siete personas en Millares, cinco en un avión Antonov en Alicante y cuatro bomberos en la zona de Zaragoza y Tarragona.
Más adelante, en 1999, fallecieron cuatro miembros de un retén en Huelva. En 2003, una familia de cinco personas murió asfixiada en Barcelona. En 2009, el incendio de Els Ports dejó cinco víctimas, y en 2011, el estrellamiento de un helicóptero en Teruel provocó la muerte de seis brigadistas.
Estos datos reflejan el riesgo constante que enfrentan quienes trabajan en el control de los fuegos y la peligrosidad de estos desastres naturales. Siguenos en Noticias lat para más noticias.


